EL ESPAÑOL DEL CARIBE COLOMBIANO:
UNIDAD Y DIVERSIDAD
Yolanda Rodríguez Cadena
Profesora Universidad del Atlántico
Las investigaciones dialectológicas hispanoamericanas han determinado zonas diatópicas del español, a partir de isoglosas en las que se incluyen grupos de normas lingüísticas, según la variación y el uso convencional que las comunidades de habla hacen del código. Para nuestro caso, se propone un español americano frente a un español peninsular a partir de un criterio conceptual sobre el americanismo, el cual ha sido criticado puesto que resulta difícil establecer la diferenciación de usos exclusivos de América y de España.
Frente a esta zonalización José Joaquín Montes (1), plantea la teoría del superdialecto que diferencia dos isoglosas : el superdialecto A, característico de las zonas altas, con normas como la pronunciación tensa, reflejada en la conservación de la /s/ implosiva, dorsoalveolar fricativa sorda ; y el superdialecto B, de las zonas bajas costeras o insulares, con normas como la pronunciación relajada o lingua plana (2) cuya manifestación más importante es la aspiración o elisión de la /s >/ en posición implosiva o final.
El español del Caribe colombiano sería una modalidad del español de América, ubicada en el superdialecto B, pues posee las características de éste, las cuales hasta el momento se han definido como tipificadoras del Caribe en general.
Si bien podemos establecer las causas históricas de las tendencias fonético - fonológicas, morfosintácticas y semántico - léxicas de la competencia y actuación lingüísticas de las comunidades de habla, hasta el momento no se ha podido determinar si, además de los factores socioculturales, existen aspectos sicosociales que inciden en dichas tendencias. Las pocas explicaciones al respecto, se deben en parte al énfasis que sobre la lingüística interna se ha impuesto durante la mayor parte del siglo XX. Sin embargo, se registran trabajos interesantes como los de Amado Alonso quien, retomando el concepto de Humboldt sobre la forma interior del lenguaje (Innersprachform), analiza la visión del mundo de los gauchos y la expresión subjetiva y emotiva de sutiles campos léxicos sobre las vivencias de este grupo (3). A pesar de estos estudios, aun resulta difícil verificar la influencia de las variables sicoafectivas, en relación con variables socioculturales e históricas, sobre la determinación y consolidación de fenómenos de variación dialectal ; pese a que este logro permitiría esclarecer cómo una comunidad regional - en nuestro caso la zona caribe - ha creado y transformado normas fonético - fonológicas, semántico - léxicas ( y aún morfosintácticas), en su correspondiente diacronía. En este marco, también tendríamos que apelar a variables sociopragmáticas con énfasis en los rasgos contextuales, situacionales y discursivos. Fenómenos fonético - fonológicos típicos de nuestra región como el alargamiento y apertura del timbre vocálico y la glotalización, se relacionarían con las anteriores variables. No obstante, en estos momentos sólo disponemos de estudios sobre el dialecto caribeño en Colombia, formado diacrónicamente gracias a factores histórico - sociales que han sido motivo de numerosos estudios dialectológicos.
El objetivo del presente escrito es generar una descripción y explicación de las características del español del Caribe colombiano, acudiendo a investigaciones ya realizadas y a visiones particulares sobre los fenómenos, generadas por el contacto directo con corpus lingüísticos y su correspondiente recopilación en las diferentes zonas.
Es necesario anotar que, si bien el dialecto posee rasgos lingüísticos que varían con respecto al sistema estándar, normativizado en el uso, también existen las variaciones sociolectal e idiolectal, determinantes en la aparición o supresión de dichos rasgos. En efecto, los grupos socioculturales de nivel educativo bajo, tienden a extremar en la interacción, los fenómenos típicos del dialecto ; por el contrario, los grupos con niveles educativos medios o altos, se esmeran por alcanzar el uso estándar, donde las peculiaridades del dialecto se minimizan. No obstante, lo diastrático también depende en gran medida del aspecto diafásico, esto es, de la diferenciación estilística guiada por las restricciones contextuales y situacionales, las cuales son quizá más poderosas, pues determinan el fortalecimiento - para el caso del estilo informal/vernacular, y/o debilitamiento - para los estilos formales -, de las marcas dialectales.
A tenor de estas ideas, veamos la descripción de las tendencias fonético - fonológicas, morfosintácticas y semántico - léxicas que caracterizan al español del Caribe colombiano :
Tendencias Fonético - fonológicas :
La aspiración y el ensordecimiento de fonemas.
La duplicación
La velarización
La elisión de fonemas en posición implosiva y final.
La entonación relacionada la duración de las vocales.
La articulación adherente de la africada palatal sorda / t / .
Tendencias Morfosintácticas :
El voseo verbal.
La alteración de los esquemas de plural.
La abreviación morfosintáctica.
Tendencias Semántico - léxicas :
La afijación hiperbólica
Uso de marcadores discursivos : formas vocativas y fáticas peculiares.
TENDENCIAS FONETICO - FONOLOGICAS
LA ASPIRACION Y EL ENSOREDECIMIENTO : aun no se ha determinado la época de introducción o propagación de esta norma dialectal. Canfield (4) plantea que en el siglo XVII y XVIII se registra en América y, pese a que coincide con el uso en Andalucía y Extremadura, no se puede precisar que su origen esté en dicha zona ; aunque llegó tardíamente a América, es muy probable que haya evolucionado paralelamente en ambos sitios. Al respecto, Máximo Torreblanca (5) plantea que “los casos más seguros y más antiguos que conozco de aspiración de /s/ final de palabra, en la lengua española, son del siglo XVIII y proceden de la Infancia de Jesu - Christo, obra dramática escrita por Gaspar Fernández y Avila”. Torreblanca cita los lexemas donde aparece la /h/, con la grafía “j” : “jijo” (hijo), “jaz” (haz) , “mis jorejas” (mis orejas), las cuales implican las existencia de la aspiración.
En la Costa Atlántica este rasgo fonético está generalizado como norma dialectal y opera en dos condicionamientos :
-Interior de lexema en posición implosiva [con>] (consonante implosiva) : en este condicionamiento presenta dos variantes ; la aspiración plena, por ejemplo [mÍhmo], en la que la /s/ se pronuncia con un momento fricativo dorsoalvolar debilitado, con presencia de aspiración. Esta variante la elicitan los hablantes de niveles socioculturales y educativos medios y altos, en situaciones formales, como respuesta al acercamiento a la norma estándar.
Este contexto origina como consecuencia y por asimilación, el ensordecimiento , particularmente del fono oclusivo velar sonoro /g/, caso registrado por el Atlas Lingüístico - etnográfico de Colombia. Por ejemplo, en el lexema “rasguño”, pueden darse dos variantes : la /s/ aspirada con fonema oclusivo velar ensordecido y debilitado, [rahxuno], o la asimilación total de los alófonos, tras la elisión del velar sonoro y de la transformación del aspirado en el fonema fricativo, velar, sordo /x/, /h/ : [rahúno], [raxúno].
- Frontera de lexema : ocurre en interior de grupo fónico seguido de consonante explosiva . Por ejemplo : [máhketú], “Más que tú”.
LA DUPLICACION DE FONEMAS : esta norma caracteriza una subzona de la Costa Caribe, los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolivar (6) ; aparentemente contradice la tesis dialectal sobre la pronunciación relajada en el español costero - insular (lingua plana) y la tendencia silábica del español hacia la estructura abierta, consonante más vocal (con + voc), cuya consecuencia es la elisión de fonos en posición implosiva o la inclusión de elementos esvarabáticos o epentéticos en grupos como oclusiva más vibrante más lateral ( por ejemplo : /dr/ “dromedario” / doromedario/) (7).
La duplicación desafía esta norma fonética, ya que genera una asimilación y conversión final del fonema implosivo, en el fono situado en posición explosiva ; para finalmente crear el refuerzo articulatorio o la pronunciación marcada y enfática. La contradicción de la tendencia antes expuesta, se verifica cuando analizamos la clase de fonemas duplicados y su frecuencia en diversos contextos lingüísticos. En primer lugar, la duplicación generalmente surge en la combinación de líquida (vibrante simple o lateral) más oclusiva sorda o sonora ( /l/, /r/ + /b/, /g/, /t/, /d/, /k/), lo cual crea los dobletes oclusivos fuertemente glotales o consonantes geminadas. Se presentan dos condicionamientos básicos :
-Interior de lexema en posición implosiva [con>]. Por ejemplo : “salgo” [sággo], “parto” [pátto], “verdad” [beddá].
-Frontera de lexema en posición implosiva. Por ejemplo : “por qué” [pokké], “por carta” [pokkátta].
En ocasiones la duplicación no genera dobletes geminados, pero sí oclusivas combinadas, [rt]> [kt], v. gr : “harto” [hákto] ; la duplicación toma tanta fuerza que se extiende a la combinación fricativa sorda más nasal bilabial : “mismo” [mihmmo], con la presencia débil de una aspiración.
Este fenómeno se puede concebir desde otra perspectiva fonética, la planteada por Paul LLoyd (8) con respecto a la evolución de las consonantes gemenidas del latín al español. En efecto, el autor establece que éstas deben asumirse en el marco de lo que él denomina duración consonántica, análoga a la vocálica, esto es, la existencia de un solo fono ( y no dos yuxtapuestos) con una pronunciación más larga frente a las consonantes simples cuya duración es más breve. Esta perspectiva, a pesar de ubicarse en el plano diacrónico arroja luces en el eje sincrónico que nos ocupa por cuanto permite asumir la duplicación, ya no en el campo fonológico - como en latín-, sino en el fonético para el caso del subdialecto cordobés, sucreño y bolivarense. En consecuencia, la asimilación tratada en este aparte, ocasionaría no la duplicación de fonemas sino la correspondiente variabilidad de la duración de la consonante situada en segundo lugar ; por ejemplo “puerto” > [pwét :o] y no [pwétto]. Merece la pena señalar una hipótesis : ¿Es total la asimilación fonémica que elimina uno de los fonemas, ante lo cual los hablantes realizan una operación de compensación fonética mediante el aumento de la duración, de modo análogo a cuando ocurre la elisión por apócope de la dorso alveolar fricativa sorda /s/ (“grandes”> [gránde :] ? Este planteamiento resulta interesante y merece un estudio minucioso.
LA VELARIZACION DE FONEMAS : en general, la velarización ocurre por contacto con vocales posteriores /u/, /o/. En el habla de clases bajas (niveles educativos bajos) hallamos numerosos ejemplos en todas las regiones del Caribe ; por ejemplo, [hwé] por “fue”. Aunque se registran otros casos en los que no aparece vocal velar sino palatal, v gr, en algunas zonas rurales del interior del país donde se elicitan formas como [herós], por “feroz”, [hamília], por “familia” ; la mayoría de ellas con la fricativo labidental sordo /f/. Parece ser que la relación histórica de estos dos fonemas, /h/, /f/, aun los afectara en un intercambio continuo (9).
En el español del Caribe colombiano la velarización sucede en el precontexto de vocal velar /u/, /o/, especialmente en el fonema fricativo labiodental sordo, en la subzona de Córdoba y Sucre ; creemos que previa velarización ocurre una labialización del fonema por contacto, [] : “fuerte”> [fwérte]>[ wérte] ; y luego se transforma en [hwérte] (10).
Pero la velarización no sólo ocurre por contacto con vocales velares y con el fono fricativo, sino que además el español del Caribe tiende a realizar el fonema linguoalveolar nasal sonoro /n/, al final de lexema, con pausa o seguida de vocal [## voc], con este rasgo. Canfield (11) lo ha denominado señal de transición abierta ; por ejemplo : “cien años” [sjeános]. Este fenómeno se testimonia en Andalucía y Extremadura y parece obedecer a la relajación meridional. La velarización también se extiende al fonema dorso alveolar fricativo sordo en el condicionamiento altamente frecuente, frontera de palabra seguida de vocal [##voc], en grupos de niveles educativos bajos : “más agua” > [mahága], “más o menos”> [mahoméno :]. En este contexto /h/ se convierte en alófono de /s/, como manifestación de relajamiento, por las características articulatorias del primero, cuya realización no implica contacto (obstrucción) de la lengua con alguna zona de la caja de resonancia. La velarización en interior de palabra, en posición explosiva [con<] ocurre aunque con menos frecuencia en los mismos lexemas (condicionamiento léxico) : “nosotros” > [nohÓtro :], “entonces”> [entoh :]. Esta relación entre una sibilante /s/ y la velar /h] se testimonia en los cambios históricos de la lengua, pues en la diacronía, la jota en América /x/ y /h/, proviene de la antigua [sx] que perdió su elemento sibilante, para convertirse en una aspirada [h] (12). Parece ser que los fonemas fricativos, en algunos dialectos del español, entran en conflicto debido a asimilaciones paradigmáticas : la /s/, la /f/, la /x/, la /h/ se intercambian en el uso, por una aparente inestabilidad fonético - fonológica.
LA ELISION DE FONEMAS EN POSICION IMPLOSIVA Y FINAL : esta tendencia se registra con alta frecuencia en tres fonemas : el dental oclusivo sonoro /d/, el vibrante lingualveolar sonoro /r/ y el fricativo dorsoalveolar sordo /s/.
El dental normalmente se elide en posición final, “verdad”>[berdÁ], “universidad”> [unibersidÁ], con una consecuencia : la mayor apertura del timbre vocálico y el aumento de intensidad. También se presenta la elisión en posición intervocálica, con alta frecuencia en la sílaba “ado”, “udo” : “cansado”>[kansáo], “agalludo”>[agaúo], “pescado”>[phkáo].
El fonema vibrante simple lingualveolar sonoro se elide en los lexemas verbales de infinitivo, en posición final o al interior, en las combinaciones con pronombres enclíticos : “ganarme”>[ganame], “hacerme el favor”>[asemlfabór], “voy a comer”>[boakomé]. Es importante anotar dos restricciones, una social y otra lingüística : esta elisión ocurre en los grupos socioculturales bajos y en los sustantivos que terminan en vibrante no se elide con frecuencia (13) : “favor”>[fabór]
La supresión de la fricativa dorsoalveolar sorda ocurre al final de palabra puesto que se aspira en posición implosiva, interior de palabra con pausa; la eliminación en ocasiones se compensa con alargamiento vocálico, “nada más”> [naamá :], “mas o menos”>[mahoméno :].La consecuencia más importante se presenta cuando cumple la función de morfema de pluralidad y puede acarrear ambigüedad o la reestructuración del paradigma de número en el español caribeño.
LA ARTICULACION DE LA PALATAL AFRICADA SORDA : José Joaquín Montes (14) determinó el tipo de articulación de este fonema en el Caribe colombiano, que se caracteriza por ser adherente y retroflejo - el ápice de la lengua suele retrotraerse y ocurre un contacto fuerte con el paladar, con un énfasis en el momento oclusivo : [t ], “Juancho”>[hánt o]. Esta elicitación parece poseer condicionamiento social del orden de la edad y el sexo : se registra la tendencia a reducir la adherencia en los grupos con niveles educativos medios y altos, en las nuevas generaciones y en el sexo femenino. Sin embargo, esta interpretación exige verificación en la investigación sociolingüística.
LA ENTONACION, EL TIMBRE Y LA DURACION DE LAS VOCALES : todos los dialectos poseen una música peculiar, matices en la pronunciación, independientemente de las restricciones estilísticas. Actualmente no existen muchos trabajos sobre los tipos entonativos en las comunidades de habla, en especial las del Caribe (15), aspecto por lo demás importante puesto que no sólo permitiría determinar los rasgos normativizados en los grupos, sino que también posibilitaría plantear la incidencia sobre el contenido y la intención del hablante en su discurso.
En el español del caribe colombiano, vemos que este rasgo de los grupos fónicos, varía en las diferentes subzonas, afectando el timbre , duración e intensidad de los fonemas. Un hecho generalizado es la tendencia a la mayor apertura, aumento de la intensidad y duración de las vocales, con dos fines : la búsqueda de una expresión más matizada y la tendencia a acercarse a una pronunciación estándar ; en realidad, notamos que cuando el hablante se esfuerza por pronunciar fonemas como la /s/ o la /r/ recurre a la apertura del timbre, al alargamiento y al aumento de intensidad vocálicas : “para considerar” [parakonsiderÁr]. Pero, frente a este rasgo hay en el Caribe peculiaridades subregionales, atinentes al manejo de la entonación de los grupos fónicos.
Podemos plantear que las zonas de Córdoba, Sucre y Bolívar tienden a la glotalización en el habla, al golpe glotal fuerte, que en parte está relacionado con la duplicación o duración consonántica ; esto ocasiona desplazamientos acentuales hacia una concentración de mayor intensidad en un determinado lugar del grupo fónico y un aumento duración en la pronunciación de los fonemas consonánticos, pues se alarga el tiempo de su momento implosivo. Esto se registra en otras zonas del Caribe, en Puerto Rico y Santo Domingo (16). Las subzonas del Cesar y Guajira se tipifican por el alargamiento vocálico al final de grupo fónico y por una tendencia a la apertura del timbre : “ve tu qué te créi”>[betuketekré :i]. La zona del Magdalena y el Atlántico conservan el rasgo generalizado de apertura vocálica, ligado a la aspiración de /s/, pero es notoria la semianticadencia en la entonación.
Si tomamos el manejo del ritmo entonativo general de los grupos fónicos en el Caribe colombiano, podemos decir que la anticadencia sería la más marcada, combinada con la semianticadencia, lo cual proporciona vivacidad y fuerza afectiva a la expresión.
Finalmente, para sintetizar las características fonético - fonológicas del Caribe colombiano, veamos el siguiente subsistema alofónico :
VARIANTES ALOFONICAS DEL ESPAÑOL
DEL CARIBE COLOMBIANO
PUNTO
MODO
VELAR
DENTAL
BILABIAL
PALATAL
FRICATIVA-ASPIRADA
[h](“s”),[h](“f”,“s”), [sh], []


NASAL
AFRICADA
[kk],[k :]
[gg], [g :]
GAMA ESTILISTICA DE LAS VOCALES DEL ESPAÑOL CARIBEÑO
FONEMAS
TIMBRE
ABIERTA NORMAL
DURACION
LARGA BREVE

INTENSIDAD
TONICA ATONA
/a/
/e/
/i/
/o/
u/
TENDENCIAS MORFOSINTACTICAS
Los rasgos fonético - fonológicos son mucho más frecuentes y abundantes que los referidos a los niveles morfológico y sintáctico ; en parte, porque estos son menos susceptibles de ser afectados gracias a su estabilidad, cohesión y coherencia estructural. No obstante, en el caso del Caribe colombiano se registran fenómenos especiales en cuanto al manejo de categorías, funciones, relaciones y procesos de derivación y composición ; éstos últimos vinculados a las tendencias semántico - léxicas. Dentro de las más marcadas están : el voseo verbal, la alteración de los esquemas de plural y la abreviación morfosintáctica ; y la derivación y composición hiperbólicas, que trataremos en las tendencias semánticas.
EL VOSEO VERBAL : en el plano histórico el voseo pronominal y verbal dependía de restricciones sociolingüísticas ; en el siglo XV se usaba para el tratamiento de personas pertenecientes a estratos altos y coexistía con la forma “tú”, usada para dirigirse a personas de bajo nivel social o de poca edad. Como el “vos” también se usaba en el contexto familiar, poco a poco fue perdiendo su estatus para constituirse en forma popular. Llegó a América y se radicó en diversas zonas, al punto que identifica al español de esta región hispanoamericana. En el Río de la Plata, Argentina, Paraguay, Uruguay, Chile, el voseo está fijado como norma ; también se registra en algunas zonas de Venezuela y en Colombia lo encontramos en Antioquia, en zonas del pacífico (Valle, Cauca) y en la Costa Atlántica. En las primeras se registra tanto el voseo verbal como el pronominal mientras que en el Caribe colombiano sólo aparece este último y con alta frecuencia en una suzona definida, Cesar y Guajira ; la forma voseada de segunda persona singular corresponde a la terminación “ai”: “¿pa ´onde vai ?”>[paóndebái], que coexiste con otra extendida a grupos de nivel educativo bajo (aunque se registra en algunos grupos con niveles medios) : se trata de la variante “comites”>[komítes].
Este fenómeno se ha detectado en el Río de la Plata, Argentina, Uruguay, Paraguay (17) y pertenece a un uso popular. En el eje diacrónico, proviene de “tomastes”, forma arcaica de plural que entró en analogía con otras singulares con /s/ final. En el siglo XVII ya estaba generalizado “comistes”, al lado de “comeríades” y “comisteis”, en el siglo XVIII la forma de persona plural se convirtió en “tomasteis”, “comisteis” ; la terminación “eis” se asoció finalmente al plural y “es” al singular.
La opción “comites” se registra en el departamento de Córdoba en un contexto sociopragmático especial. La pronunciación con /s/ ([komítes] contradice la tendencia a la supresión de este fono, que enunciábamos anteriormente ; ante esto, cabe destacar que la elicitación corresponde al estilo formal - cuidado que coexiste con el informal - vernacular donde se realiza la elisión de /s/ : [komíte].
LA ALTERACION MORFOSINTACTICA : ESQUEMAS DE PLURAL Y FORMAS PERSONALES DEL VERBO : en las tendencias fonético - fonológicas observamos que la elisión de la fricativa dorso alveolar sorda /s/ en posición final, está bastante generalizada en el español del Caribe colombiano ; las consecuencias surgen en el plano morfosintáctico, puesto que este fono representa el morfema de pluralidad en el sistema cuya supresión podría ocasionar problemas de ambigüedad en la comprensión. Por ejemplo, en el caso del pronombre personal proclítico “nos”, la pérdida de /s/ crea la confusión con el adverbio de negación “no”, hecho que podría solucionarse mediante variables pragmáticas como el contexto y la situación comunicativa, o aún, recurriendo a la comprensión global del discurso. La eliminación de este fonema origina la alteración de los esquemas de plural en el español caribeño, particularmente la reducción de marcas morfémicas con esta función, y la creación de estrategias fonoestilísticas para su compensación. Sabemos que el español es redundante en cuanto a la concordancia de plurales, por cuanto los morfemas se marcan varias veces ; por ejemplo en el enunciado “todos los días”, notamos tres: en el adjetivo “todos”, en el determinante “los” y en el nombre “días”. El español de Caribe colombiano reduce esta redundancia manteniendo una marca, generalmente bajo el alófono de la aspiración /s/>[h] o de la elisión con alargamiento vocálico /s/>[ :] : “todos los días”>[toohloía], [too:loía].
Otra incidencia de la elisión de la /s/ opera sobre la segunda persona singular de los verbos regulares y en algunas formas con irregularidad verbal : “tu comes”>[tukóme], con elisión total ; [tukóme :], con alargamiento. Este caso obedece a una reducción del esquema de concordancia morfosintáctica, pues el hablante elimina la pluralidad, sin poner en peligro la comprensión y conserva un sólo morfema, el de persona.
LA ABREVIACION MORFOSINTACTICA : esta tendencia tipifica nuestra comunidad dialectal y se enfatiza en contextos espontáneos ; consiste en truncar el lexema o abreviarlo mediante la elisión de sílabas finales, aún si éstas implican marca morfémica ; formas como “capi” (capitán), “cuña” (cuñado/a), “seño” (señora), entre otras, son muy comunes en nuestros contextos comunicativos . La apócope se ha convertido en rasgo recurrente en el vernacular de la comunidad caribe.
TENDENCIAS SEMANTICO - LEXICAS
AFIJACION HIPERBOLICA Y CREACIONES LEXICAS : el español del Caribe también posee rasgos semánticos referidos a la creación de sufijos cualitativos hiperbólicos que matizan la expresión ; formativos como “azo”, “udo”, son bastante frecuentes. Aunque estos han sido considerados como característicos del español de América (18), en el Caribe su uso es más frecuente : “golazo”, “zapatazo”, “tablazo”, “sueldazo”, se enuncian tanto en las interacciones cotidianas como en los medios de comunicación. Pero la derivación no es el único aspecto dentro del sema “hiperbólico”, también se registran creaciones de prefijos semiautónomos y morfemas cuantificadores : “care” (“carecacho”), “tronco” (“tronco e carro”), “sipote (“sipote problema”).
USO DE FORMAS VOCATIVAS Y FATICAS : en la conversación cotidiana espontánea los interlocutores caribeños surgen formas fáticas que cumplen la función de mantener el contacto, de solicitar aprobación de lo enunciado o evaluación. En el primer caso están las formas fáticas como “ajá” y en el segundo, expresiones como “eddá”, comunes en la zona de Córdoba ; en el tercer caso, se registran marcadores discursivos evaluativos como “ombe”, “anda”, “erda” (con su variación “edda” en Córdoba, Sucre y Bolivar) y “ércole” (19). También se perciben marcadores con función vocativa o apelativa, como “oye” y “ajá”. El estudio de estos elementos debe realizarse no solamente en el marco de la descripción lingüística dialectal, sino también socioletal y discursiva, pues constituyen recursos claves en los contratos de habla (20).
LA INTRADIALECTALIZACION :
El español del Caribe Colombiano presenta una división diatópica interna : la intradialectalización basada en la presencia, ausencia o énfasis de rasgos según la zona tratada. Este aspecto exige un estudio más profundo y sistémico, como objeto de una investigación y no de un escrito como el aquí expuesto. De igual manera, los fenómenos aquí descritos necesitan un tratamiento profundo que conduzca a establecer las tendencias, consolidación y frecuencia de variables fonéticas, morfosintácticas y semántico - léxicas, en campos no solamente dialectológicos sino también sociolingüísticos. En estos momentos carecemos de trabajos en ésta última perspectiva, en el Caribe colombiano ; por lo tanto, urgen proyectos que se ocupen de estos campos de problematización (21).
Podemos establecer tres subzonas diatópicas en el Caribe colombiano (22), a partir de los rasgos aquí descritos : la zona de Córdoba, Sucre, Bolivar ; la de La Guajira y Cesar ; y la zona del Magdalena y Atlántico. A continuación, veamos los subdialectos con las características, entendiendo que los fenómenos están presentas con mayor o menor énfasis en todos.
Córdoba Fonológicos Glotalización (entonación glotal)
Subzona Sucre Velarización de /f/ y ensordecimiento
Bolivar
Rasgo semántico Forma fática“eddá”, evaluativa”edda”
Rasgo morfosintáctico voseo verbal segunda persona singular, forma
“comites”
Cesar Rasgos fonético-fonológicos : apertura de timbre y alargamiento vocálico
Subzona Guajira Rasgo morfosintáctico : voseo verbal segunda persona singular en “ai”
Atlántico Rasgos generales del español caribeño.
Subzona Magdalena
La investigación sobre el de habla de la Región Caribe en Colombia es una necesidad inaplazable, especialmente desde las perspectivas sociolingüísticas y discursivas arriba enunciadas, que arrojen resultados confiables sobre las prácticas comunicativas y sus complejas implicaciones socioculturales e ideológicas. Esta tarea sólo será posible una vez que hayamos definido subproyectos específicos con delimitaciones según variables sependientes e independientes, entre otras : subregiones, comunidades de habla, rasgos sociocultruales (nivel educativo, económico ; sexo, edad, ocupación, prácticas subculturales) y fenómenos lingüístico - discursivos, como los aquí planteados. Así, pues, el Caribe colombiano, dentro de la autonomía que la Constitución política le ofrece, posee un reto más que científico, histórico - social. El trabajo que acabamos de exponer puede servir de base para futuros estudios, pues presenta una síntesis de los principales fenómenos lingüísticos de nuestra región.
NOTAS:
(1) MONTES, José Joaquín. Para una Teoría Dialectal del Español, en : Homenaje a Luis Flores, Bogotá : I .C .C ., 1984.
(2) CANFIELD., Delos. Pronunciación del Español en América, Bogotá : I .C .C .,1962.
(3) ALONSO, Amado. Estudios Lingüísticos, Madrid : Gredos, 1967.
(4) CANFIELD, Delos. Opus cit., págs 83-84.
(5) TORREBLANCA, Máximo. “La /s/ implosiva en español. Sobre las fechas de su aspiración”, en TESAVRVS, Bogotá : I.C.C., Tomo XLIV, Mayo, Agosto de 1989, No 2, pág. 295.
(6) Sin embargo, en el departamento del Atlántico algunos municipios, entre ellos, Sabanalarga, elicita la duplicación ; por ejemplo : [sabanalágga] , [pókke] , “Sabanalarga”, “porque”. Aquí es importante realizar estudios dialectológicos que registren estas variaciones.
(7) MALMBERG, Bertil. Estudios de Fonética Hispánica. Madrid : Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1965.
(8) Lloyd Paul. Del Latín al Español. Madrid : Gredos, 1993.
(9) La /f/ latina inicial pasó a ser fono velar aspirado y luego cero alofónico. “filium” > [hilju]>[hiljo]>[hixo]>[ixo]. Lloyd. Paul. Opus citi, págs 344 - 360.
(10) En latín coloquial Lloyd considera que la velarización de /f/ fue ulterior a la labialización []. Lo especial en este caso es el contraste entre la variación en la diacronía y la sincronía ; mientras en la primera la /f/ tendía a mantenerse en precontexto de semiconsonante wau [w], en la segunda, en la diatopía tratada, la /f/ se debilita en [] y luego se velariza [h]. Lloyd, Paul, opus cit., págs 346 - 353. Y : PENNY, Ralph. Gramática histórica del español, Barcelona : Ariel, 1993., págs 88 - 92.
(11) CANFIELD, Delos, Opus cit, pág. 84.
(12) Ibid, págs 81 - 82.
(13) No obstante en Bolívar, especialmente en grupos bajos o de etnia negra, la elisión se registra.
(14) MONTES, José Joaquín. Dialectología General e Hispanoamericana. Bogotá : I.C.C., 1988, pág. 182.
(15) LOPEZ, MORALES, Humberto. El español del Caribe, Madrid : Mapfre, 1992.pág 129. Y “Elisión de /s/ y ambigüedad en las formas verbales del Español de San Juan”, en Homenaje a Luis Flórez. : Bogotá, I.C.C., 1984.
(16) Opus citi.
(17) KANNY, Charles. Sintaxis Hispanoamericana, Madrid : Gredos, 1962.
(18) KANNY, Charles. Semántica Hispanoamericana, Madrid : Aguilar, 1969.
(19) Esta últimas, “ombe”, “ erda”, “ercole”, son lexemas producto de variaciones fonéticas de las formas : “hombre”, “mierda”, “miércoles”
(20) Para un estudio específico en el español del Caribe ver : RODRIGUEZ, Yolanda. “Marcadores discursivos en el habla de Barranquilla : estudio sociolingüístico”, en LITTERAE, 8, Bogotá : I.C.C., 1999.
(21) Para una propuesta de sistematización de la investigación sociolingúística en el área del Caribe colombiano ver : RODRIGUEZ, Yolanda. “Tendencias de Variación Sociolingüística en la ciudad de Barranquilla”, en Rev : Polifonía, No 1, Barranquilla : Universidad del Atlántico, 1998.
(22) MONTES, José Joaquín, “Para una teoría dialectal del Español”, opus cit.
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© Yolanda Rodríguez Cadena
LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IV – Número 16
Enero-Febrero-Marzo de 2004
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia
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