Cristóbal Colón

Diomenia Carvajal
diomenia@wanadoo.fr






Ilustración:
Pilar Ribas Maura
pribas@vodafone.es







Cristóbal Colón era gordito, tenía el pelo tieso y los ojos saltones. Cuando era chico debió haber comido mucho pan, porque mi mami dice que de tanto comer pan se le hincha a una la guatita (barriga) y se pone gorda. Entonces Cristóbal Colón  debe haber comido mucho pan y, como dice mi mami, mucho pan y poca sopa; mucho pan y nada de carne y además, pan pelado sin mantequilla ni mermelada.

La señora Gutiérrez nos contó la historia de este descubridor y cómo fue que llegó al Nuevo Mundo.

Parece que era muy pobre. Porque antes el mundo estaba dividido entre pobres y ricos.

Los ricos eran los reyes, porque vivían en palacios con muchas joyas, y los pobres no tenían nada, eran como Cristóbal Colón.

Además, él no estaba contento de ser pobre, entonces decidió ir a descubrir el Nuevo Mundo para hacerse famoso, y así poder figurar en todas partes.

Se fue a ver a los reyes de España y les dijo : «Miren, yo soy muy pobre, pero quiero que más tarde me vean en los libros de Historia, para que todos los niños sepan cómo era yo. Les propongo ir a descubrir América, porque allá hay mucho oro y muchos indios».

Y la reina de España, que se llamaba doña Isabel La Católica, y que no era tan rica como todos creían, tuvo que vender todas sus joyas para que Cristóbal Colón pudiera comprar las tres carabelas.

Cuando llegó al continente de América, se hincó en la playa y exclamó : ¡Pisé tierra, gracias a Dios!

Y al verlo desembarcar así, los indios que no estaban contentos que alguien viniera a descubrirlos, le tiraron piedras, y cuando se les acabaron las piedras le tiraron flechas de oro, y cuando se les acabaron las flechas de oro le tiraron todos los frutos que tenían: las piñas, las sandías, las naranjas y los melones, y también le tiraron tomates.

Entonces, Cristóbal Colón, a quien después todos los marinos llamaban Don Cristóbal, escribió a los reyes de España para describir lo que había visto; que los indios lo habían atacado con piedras, después con flechas de oro y más tarde con frutos, y los reyes le contestaron: «Bueno, véngase para acá que lo vamos a condecorar con una medalla».

Cuando volvió a España, el rey y la reina lo invitaron a almorzar, y allí Don Cristóbal tuvo la mala idea de ponerse a jugar con un huevo. Bueno, como era pobre, era también muy mal educado. Entonces los reyes se enojaron y lo mandaron preso.

A todo esto, los marinos se echaron en huelga cuando supieron que Don Cristóbal estaba preso, y como los reyes no tenían a nadie más que pudiera mandar en las carabelas, tuvieron que soltarlo.

Don Cristóbal volvió tres veces más a América.

Tuvo que embarcar mil millones de metros de soga para extenderla encima del mar, así nadie podía perderse siguiendo la soga.

Los indios que mientras tanto andaban desnudos, empezaron a resfriarse, y así fue como se murieron todos.

Cuando vio esto, Don Cristóbal tuvo miedo y dijo:

"Es mejor que me vuelva a España, porque si yo también me muero, estos salvajes son capaces de transformarme en cazuela, o de comerme asado a la parrilla".

Y cuando volvió a España, no se supo nunca más de él.

LA AUTORA:

Diomenia Carvajal es una escritora chilena, residente en Francia, donde escribe en francés y español. El relato “Cristóbal Colón” hace parte de su libro Las crónicas de Nina. Francia, Ed. Textes et Pretextes, 2002.
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©   Diomenia Carvajal

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IV – Número 16
Enero-Febrero-Marzo de 2004

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

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PORTADA
VOLUMEN IV - NÚMERO 16