Poetisas costeñas en la red: Muestra de poesía caribe colombiana escrita por mujeres (Parte I)
Selección de Eva Durán
1. CLEMENCIA TARIFFA (Santa Marta)
SENOS
Suaves, pequeños y tiernos siempre erguidos, siempre firmes.
Senos de carne blanda grácil figura y vaivén excitante, que invitan a probar las delicias de la tez canela. Tallados sin aguja, ni cincel sobre musgo secreto son montes cubiertos de azúcar para una boca insaciable
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En mis ojos polarizados se reflejan cometas rojas de largas colas parecen cabellos, volátiles figuras, pájaros escuálidos.
Recuerdo, los lunares de mi amante.
SEPIA
Una hebra de cabello un crespo vello púbico ¡oh cuánta melancolía!
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Yo no puedo pedir un aro de Saturno para mi delgado puño ni una cinta de agua para amarrar tristezas.
En cambio sí puedo ofrecer la excitante abertura que centra mis labios
VELADA
¡Hermosa luna de volcanes! esta noche no tiene luna sin embargo escribo y hablo a la sombra que ocupaba su lugar. ¡Dulce luna de azúcar! azúcar en terrones cubre tu rostro con un velo seguro porque de noche salen los niños sobre hormigas doradas y creerán tener derecho sobre ti. ¡Cóncava luna de agua! yo estoy aquí en una patria infiel en la mira de tus ojos en un mecedor azul triste y desnuda cantando frente al espejo
2. MYRIAM REINA (Bogotá, 1960)
La tarde muerta. El sonido del ausente, los días que no fluyen cuando cae la luz. --y se pierden las flores secas --y yo, muero tan lento
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A solas me cuento una bella historia en la que no existo.
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Te ofrezco mis fronteras expandidas mis extremados silencios mis manos suaves mis pies pequeños y mi oficio de artesana que sabe bien las formas para tallar el amor.
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Ella mora en mí la de siempre la extraviada, la ajena que pone en duda cuanto hago.
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fragmentos
2. en la ebriedad de esta noche, podremos inventar las noches que nos faltan
6.
de la mano de la ebriedad, camino a la guarida de la pequeña suicida
7. ¡Cuántos ojos perdidos en la infancia de un pájaro!
3. LIDIA SALAS (Barranquilla, 1948)
CANCIÓN DE MAR
(la llegada)
Hoy he llegado a la ciudad diecinueve de mi itinerario, aquí también el cielo gris está cruzado de alambres y palomas. De repente, todo me parece conocido: los parque, las calles y las gentes. He descubierto todo de segunda mano y no sé si la ciudad aquélla se espeja en mi pupila porque todos los clisés de mi memoria han grabado su imagen o porque el mundo a fin de cuentas tiene la misma calle en todas partes
(el encuentro)
He ascendido por el túnel de mí misma y he encontrado tras la piel de cemento la ciudad, más tarde diría, que había autopistas y edificios en el este y barrios engendrados por el hambre en las afueras y en las calles lustrabotas y maricos, vendedores y rateros, prostitutas y extranjeros; también recordaría, que conocí el amor en aquel tiempo y que lo hice desesperadamente como los viajeros en la ciudad de paso (era yo sólo eso)
(la entrega)
y él decía: "Venías circundada con el signo de las fugas; te llevo a la esfera luminosa de la noche que nos llama, te recorren mis manos y mis besos para abrir en tu carne una fosa para mi soledad: volveremos a las estaciones para mirar de lejos los que parten; olvidarás la búsqueda de tu ciudad perdida
(el gemido)
el amor es el grito, es la corta embriaguez de los instantes, es el bocado que nos lanza alguien para colmar esa atávica hambre que nos hinca; Se me dio con la fugacidad del beso, después la ciudad se ha tornado otra vez solitaria y todos me borran sus huellas para que no pueda encontrar nunca más sus caminos
ÁRBOLES EN FUGA
I
Árboles de la montaña abatidos por el viento de los páramos gélidos y solitarios, arrollados por moles de niebla silenciosa, con hojas sollozantes persiguiendo el persistente itinerario de la brisa; perecieran, por el arco vencido de sus tallos, gigantes desterrados anclados en su huída por el gris que rueda y rueda hacia el abismo
II
Caravana de bosques corriendo en el camino de mi infancia pasaban raudos hacia atrás, entonces no sabía que era yo la que tenía aquel impulso parabólico, fugaz
Amé siempre la niebla, exiliada del mar y los veranos habité la voz de tus raíces, en tu regazo de paz
III
Llegamos a orillas de la cima, al son de las cigarras, al ruido solitario de las piedras rozándose allá abajo en el cauce de un río, al verde olor de monte de la hierba y el agua de los vientos emparamó los cuerpos y se llevó en sus ondas los gemidos.
LLUVIA
I
Al cristal de la puerta lo empaña la lluvia. Afuera, Las gotas se inclinan buscando la tarde y la tarde, en el gris de las nubes, evade los dardos. El agua que cae asesina en el polen de un lirio otros lirios y se cuelga de un árbol; Dios navega en la proa de papel de un buque inundado y ruedan las aguas
III
Adentro, las mismas palabras; prostitutas ancianas con labios de niñas, niñas con sexos ancianos, (mordidos por hongos) y todas miran la lluvia igual que en la infancia Entretanto, se queman los recuerdos con humo, tu amor se anuda en mis ansias y llueve en la tarde
PARAHELIOS
A Jenny: con amor infinito
I
De vuelta en la memoria: la curva de mi vientre como luna, hilazas de un milagro eran sus venas que entretejían mi dicha.
Mas allá del recuerdo están tus sueños, la huella de tu vuelo en mis espejos y el eco de tu risa; yo seré este manojo de versos solamente
DIOS FUGITIVO
Dios de yeso en el pesebre del primer diciembre.
Dios de vino y pan, del rayo, de la brisa, del mar.
¿Cuándo cambié tu nombre por mi nombre? Cuándo asolé tu ara solitaria?
Dios, Dios, Dios, Dios Fugitivo, ¿acaso fuiste un sueño solamente?
4. LADYS POSSO (Cartagena, 1974)
PLEGARIA
I
Doliendo. Como astillas en el cuerpo. Castigo eterno. Ladrón de mis horas y mis días.
Dios inflamado de besos --regálame uno--
Dios de suaves manos --déjame tocarlas--
Dios de párpados hinchados --permíteme posar mis labios en ellos--
Dios gimiente --acude a mis dedos para aliviar tus dolores--
II Dios aterido a la vida con dedos temblorosos. Semejando el gesto del naufrago ante el madero.
Dios incierto de labios embriagantes y miedos latentes.
Atrapando la noche en sus tristes ojos y el brillo de la luna en su sonrisa.
Sacudiendo su cuerpo en torrenciales lluvias que mitiguen su hambre peregrina de Dios abandonado.
Más allá del mutilado gesto, las alucinadas sirenas y el lujurioso suicidio. Una ahorcada pide clemencia desde sus desorbitados ojos, con su violácea lengua vuelta hacia ti espera el tiempo en que te apiades de ella y desates el hilo ariadnático que los une para... volver a la nada.
DE LO QUE NO SOY
La próxima vez que te encuentre, prometo morder fuerte. La próxima vez que te encuentre, prometo botar saliva a raudales. La próxima vez que te encuentre, sabré estrujar, arañar. La próxima vez que te encuentre, prometo dar justo valor a mi lengua. La próxima vez que te encuentre, si te encuentro, el amor habrá cambiado de morada.
CRÓNICA DE LA DAMA
Niña que en vientos grises, vientos verdes aguardo. Alejandra Pizarnik.
Esta que se desenfrena cada noche en la rumba, que prefiere la música al silencio íntimo de su cuarto.
Esta que camina las calles sin buscar a nadie porque sabe que "nadie" la ha rotulado y clasificado.
Esta con rostro adusto que olvidó la sensibilidad del dolor ajeno y que aprende cada día los andamiajes de nuestra burocracia.
Esta la de los cabellos de seda en los que cuelga una sonrisa triste. Esta La Desconocida La Errática La Mutante
La que se busca adentro y no se encuentra. No escribe, convencida de que su única salvación está en el papel.
MENTIRA DIARIA
El ventanal opaco El humo escurriendo por su cuerpo moreno Todo saudade. Todo perdida.
Buscar en los rostros de la noche el nunca obtenido. Buscar en los rubios cabellos los negros azabache.
Flamea como estandarte mi mentira diaria.
OTRO SOBREVIVIENTE
Me revuelvo entre las sábanas y me es imposible dormir. Arriba, sobre mí otro ser araña con insistencia.
Con sus pequeñas patas recorre, persistente, el cielo raso.
Tampoco él puede conciliar el sueño. Acaso su angustia parézcase a la mía.
5. ALBA ROSA RAMÍREZ (Magangué,1963)
SABRÉ
Si el hechizo de los magos restregara mi cuerpo con jabón y lirio de albahaca Si los ancianos aún fuman su pipa para entender el cuento de la madreselva Si el dios Bache baja y me moja y me hace olvidar las palabras Si Martín Salas cree que los leopardo son aún presa fácil Si los indios Thathelocco pierden su edad por equivocada que esta sea
Sabré todo de mí de mis padres que se fueron de los poetas que murieron o se hayan en el exilio de las tontas escrituras que los literatos escriben sin haber necesidad
Sabré ¿Quién sabe si hoy o mañana?
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Hay poetas Hay hijos que lloran Hay poemas que se pierden Buscando un lugar fijo Si un poeta rompiera sus ideas ¿Qué quedará detrás o delante de mí?
EN ESTAS CALLES DE MI BARRIO
Aún fuma el hombre su desgracia Están llenas de agujeros Placidas y vacías.
Estas calles aún polvorean el atizo del susurro del mar Creo que no tienen escamas para nadar Están llenas de grietas que el mismo habitante no entiende porque hay algo de sueño en ellas sí, las calles huelen a sudor
Tienen sed estas calles
A decir verdad mejor es empezar a estudiarlas
NATIVO
Crece la hierba sobre el pasto mojado Nativo vive aquel errante compadecido con su propia suerte Nativo tiene el hombre alas como el caballo que pasa por el viento Tiene el orín de los basureros sin quemar la importancia de sus redes Tiene el mojado de los verdes pastos sin abrir sus alas semiabiertas Nativo aún creo verlo por las calles sin hallar la salida.
LOS NIÑOS TIENEN SED
I
Piden justicia Se les niega un trozo de pan un trozo de mantecado Exclaman por sus techos adheridos pero nadie los auxilia Son solo cometas que van y vienen en busca de otra oportunidad.
II
Vuelan y vuelan sin rumbo fijo como aguas que pasan por el mismo riachuelo Son pececillos que agilizan el anzuelo de su sed son misericordiosos y tienen el alma vacía de tanto pedir justicia pero nada se les concede Salmo 21
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_________________________________________ © Eva Durán (Selección)
LA CASA DE ASTERIÓN ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios Volumen IV - Número 14 Julio-Agosto-Septiembre de 2003
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO Barranquilla - Colombia
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