Poetisas costeñas en la red:

Muestra de poesía caribe colombiana
escrita por mujeres
(Parte II)

Selección de Eva Durán


Para ver la Parte I de esta muestra, hacer clic en el archivo:




6. ALICIA MARTíNEZ
(Cartagena)

Recuerdo:
Las negras palmeras contra la noche azul
y entre sus ramas, las estrellas.
Las tinajas en los rincones
y en la calle piedras y mas piedras.
La terraza de caliche que dejaba blancas las manos de los niños
la maquina de coser de mamá
el patio con las matas de croto
y un árbol de mamón caído por la fuerza descomunal de un rayo
que lo hizo parir por primera vez en su vida.
La cocina tibia siempre
el tinto, obviamente.
el perfume del cabello rizado de mi abuela
los cuentos del arca de Noé de mi abuelo
y el pelar de las mazorcas que luego se volverían
el manjar de nuestras bocas, dejando su olor a paraíso.
También la ausencia del lavaplatos moderno
la presencia de un baño rudimentario
la batea, el manduco, esas palabras que ya no existen
la totuma inconfesable
las procesiones, los sermones del corazón del cura
y el dulce de semana santa
las hojitas de tamarindo con su olor característico
y mi infancia, todopoderosa y omnipresente.

Tengo:
un lavaplatos moderno
piso de cerámica
máquinas de coser modernas
una lavadora con centrífuga
el asfalto que hace feliz al ciudadano
¿Estrellas? Vuelven a ser las mismas solo si se va la luz
y la tinaja de este siglo a la que llamo refrigerador

Conservo:
el café de media tarde
sin el sabor de las manos de mi abuela
ya con eso me basta para echarlo de menos

Cierro los ojos para que no se me escapen los recuerdos por ahí
no dejo, ni siquiera uno por fuera
luego los llamo como se llama a un perro fiel
a que me lama esta herida del presente
con su lengua húmeda del pasado


CUANDO CAE EL SOL

En este atardecer en el que faltas vos
me voy a acariciar el cabello
dibujando un hombro sobre el que se apoye mi cabeza
ese sencillo gesto de amor.
se supone que mi voz será solemne
--porque el momento es solemne--
y voy a esperar como los gatos
seré paciente, lo prometo
a que el sol caiga
serenamente y sin rebotes
al mar.
Que llene el registro de un atardecer más
que salió perfecto
bello como un cuadro de Renoir
íntimo como una oración.
Con los secretos y pecados de los que estuvimos
bajo su estigma de fuego
y justo cuando esté en frente tuyo
abriré las puertas de esta mujer que me habita
para que tiña de color, como si fuera un vestido floreado
mientras te pido, atardecer,
que me dejes un poco de esa paz que te llevas cada día



DESDE ACÁ CON EL DEDO ÍNDICE

Mido la distancia entre mis jóvenes senos
me disparo un rayo de luz hacia adentro,
usando como arma el dedo índice.

Ojalá que mi yo perdido
allá en la profundidades de mí misma
sepultado por las palabras y también por lo indecible
haya visto el destello.


7. CLAUDIA SILGADO
(Cartagena)

A veces surge un ronquido rompiendo el
silencio de los dioses.
Me veo fuera de casa y mi padre;
si el Islam garantizara salvarme
danzarían en círculos,
sólo mi cuerpo y mi oración

Pero ya ven
no hay un Dios tan celoso
como el mío
que me obliga
a despertar desnuda y sin pecar
porque no hay derecho a fornicar
aunque el cuerpo fuera
una esponja del deseo

**
Ajena a todo lo que no me pertenece
te busco
me reconozco encadenada al bosque
al soliloquio de la noche
rompiéndome en dos pedazos.

La  doble
la intrusa que se fustiga al comer y al caminar
luna
no sabe desnudarse al pie de la cama
ni quiere aprender del kamasutra
ni recitar poemas de Bécquer al oído
luna se muere
como el ora-culo de la abuela



8. IVONNE DURÁN
(Cartagena, murió en 1994)


TO JIM MORRISON

Visible sin perder tu morada
ves nacer sol y luna en tu corazón
navegas el inconsciente
ascendiendo desiertos
vas eyaculando estrellas: nacen mundos
un caleidoscopio se asoma al iris de tu ojo
y el color violeta transmuta cada respiro tuyo
eres arena derramada en la playa de tu espalda
cueces peyote
bebes sangre de rosa en vasija de plata
te miras
reflejas lluvia de cuarzo en espejo de oro
Hoy dices elevémonos
seamos dioses a la maravilla de esta séptima raza


MI CASA ES TUYA

Habito la casa de mi cuerpo
poseo habitaciones  ventanas  los patios
mi casa es tuya cuando llueve se moja  se seca con besos de sal
amanece mi casa dormida
se despereza con escoba y trapero
mi casa es tu casa invitación permanente fiesta inagotable
tejado de rotos por donde penetra el ojo de Dios
mi casa es tu casa distintos pisos visitados por música
arena anochece
mi casa se enciende y vuela como una vela


POSMODERNIDAD

Si fuera actriz
actuaría con mi corazón sangrante en la pantalla
desnudaría mi cuerpo de su piel
expondría mi alma al público
lloraría lagrimas saladas hasta ahogar las penas del
espectador
cantaría: a mí me gusta este mambo loco

**

Lo que el viento lleva regresa en negras pinceladas
obscureciendo cielos
levantando olas
lo que el viento trae
semillas africanas  simientes de agua
oficios delirantes de amor
lo que el viento deja vaguedades caminos por recorrer
canciones en estaciones de bus
y unas ganas locas de volar.


ELEMENTOS

Para el cielo bendiciones
para la tierra canciones bucólicas
para el agua baños bebidas y besos
para el aire suspiro a la puerta de un colegio
y para ti, fuego, todos  mis abrazos.
Conjugados somos caleidoscopios
hacemos parte de tu cuerpo
ordenamos mezclamos la vida
bellos somos como pájaros al viento
¿nos has sentido alguna vez en tu sueño?


9. LEILA VEGA
(San Juan Nepomuceno, 1971)


OLVIDO

Anoche
conocí tanto de ti en la oscuridad
que a la luz del día
no te recuerdo


NOCHES

I

Si vieras Oscar
con ojos de nueve años
noches pobladas
de ángeles y hadas
¡Que fácil fue ver el mar!
bastó ir al cerro
bajo la luna llena;
al son del viento
las hojas del platanal
eran olas del mar
en la montaña.

II

En la oscura noche
el ángel jugaba
esparcía como luciérnagas
semillas de estrellas
en el camino.

III

A las diez de la noche
el arroyo duerme
quizás mecido por hadas
al compás de maracas.

IV

Casi olvido la noche
en que le fue dado
a Abraham el alfabeto
para escribir mi nombre
en las estrellas.


APUESTO A TODO

Lo que me descubre
al gemido, al grito
al sudor de la frente
de las llagas
al fracaso y la victoria
¡Aún vivo!
y apuesto al miedo
que me da la muerte.


Y TENER QUE ANDAR LA VIDA

Cada vez más hondo
vaciándonos hacia el abismo
de un paso a otro paso
en el ir y venir
de un cuerpo a otro cuerpo
y sudar y dejar correr la sangre
donde quizás Dios sueña
y pronuncia la luz-sombra
o viceversa
y saber (con toda certeza)
que sólo el suicida es dueño
al menos de su muerte.


JUANA

Esa mujer que ríe y llora
y sufre viejas culpas
ha vivido todos los amores
y desamores posibles
con la misma sabiduría dice
que las arrugas nos salen
por los ojos y la boca
nos crecen en el pelo
y en las manos como raíces
pero siempre lo primero
que se nos arruga
es el alma.


10. MAYRA MENDOZA
(Cartagena, 1955)


NO QUIERO SUS ODIOS, NI SUS TRAICIONES

Lo quiero puro, lo quiero alegre:
severo, triste, gallardo y limpio.
Callado paño seré a su lado,
dormida entonces y abandonada.
Soy la historia, soy la lluvia.
desamo en la verdad y floto inerte.
soy estribillo de canto culto.
Ya no imagino unos ojos verdes,
tampoco azules pues ven igual.
ya no persigo el amor eterno,
vulgar extremo, mediocridad.
Plácida poso sobre la aurora.
soy un ripio, no tengo dientes.
soy tan ácida y dulce.
soy la muerte.

**

                           "no es que pretenda tocar con las manos el cielo"
                                                                                                 Safo

No sé, no sé, no sé qué me pasa.
no tengo argumentos, no hay rezos que valgan.
hay un maldito inquilino dentro de mi estaca.
ya no paga arriendo, ni siquiera se baña, come
y me carcome las entrañas.
Estoy en ese punto en el que ni Melquiades
podría regresarme a la esperanza.
El punto del destello en que las trinitarias siguen floreciendo
y hay más mariposas que en el propio Macondo.
Me falta comer cal, vestirme de negro y echarme a la pena,
creer que ya está muerto el tunante en la niebla.
________________________________________
©    Eva Durán (Selección)

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IV - Número 14
Julio-Agosto-Septiembre de 2003

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

El URL de este documento es:
http://lacasadeasterionB.homestead.com/v4n14muj.html
Poetisas costeñas en la red:

Muestra de poesía caribe colombiana
escrita por mujeres
(Parte II)

Selección de Eva Durán


Para ver la Parte I de esta muestra, hacer clic en el archivo:




6. ALICIA MARTíNEZ
(Cartagena)

Recuerdo:
Las negras palmeras contra la noche azul
y entre sus ramas, las estrellas.
Las tinajas en los rincones
y en la calle piedras y mas piedras.
La terraza de caliche que dejaba blancas las manos de los niños
la maquina de coser de mamá
el patio con las matas de croto
y un árbol de mamón caído por la fuerza descomunal de un rayo
que lo hizo parir por primera vez en su vida.
La cocina tibia siempre
el tinto, obviamente.
el perfume del cabello rizado de mi abuela
los cuentos del arca de Noé de mi abuelo
y el pelar de las mazorcas que luego se volverían
el manjar de nuestras bocas, dejando su olor a paraíso.
También la ausencia del lavaplatos moderno
la presencia de un baño rudimentario
la batea, el manduco, esas palabras que ya no existen
la totuma inconfesable
las procesiones, los sermones del corazón del cura
y el dulce de semana santa
las hojitas de tamarindo con su olor característico
y mi infancia, todopoderosa y omnipresente.

Tengo:
un lavaplatos moderno
piso de cerámica
máquinas de coser modernas
una lavadora con centrífuga
el asfalto que hace feliz al ciudadano
¿Estrellas? Vuelven a ser las mismas solo si se va la luz
y la tinaja de este siglo a la que llamo refrigerador

Conservo:
el café de media tarde
sin el sabor de las manos de mi abuela
ya con eso me basta para echarlo de menos

Cierro los ojos para que no se me escapen los recuerdos por ahí
no dejo, ni siquiera uno por fuera
luego los llamo como se llama a un perro fiel
a que me lama esta herida del presente
con su lengua húmeda del pasado


CUANDO CAE EL SOL

En este atardecer en el que faltas vos
me voy a acariciar el cabello
dibujando un hombro sobre el que se apoye mi cabeza
ese sencillo gesto de amor.
se supone que mi voz será solemne
--porque el momento es solemne--
y voy a esperar como los gatos
seré paciente, lo prometo
a que el sol caiga
serenamente y sin rebotes
al mar.
Que llene el registro de un atardecer más
que salió perfecto
bello como un cuadro de Renoir
íntimo como una oración.
Con los secretos y pecados de los que estuvimos
bajo su estigma de fuego
y justo cuando esté en frente tuyo
abriré las puertas de esta mujer que me habita
para que tiña de color, como si fuera un vestido floreado
mientras te pido, atardecer,
que me dejes un poco de esa paz que te llevas cada día



DESDE ACÁ CON EL DEDO ÍNDICE

Mido la distancia entre mis jóvenes senos
me disparo un rayo de luz hacia adentro,
usando como arma el dedo índice.

Ojalá que mi yo perdido
allá en la profundidades de mí misma
sepultado por las palabras y también por lo indecible
haya visto el destello.


7. CLAUDIA SILGADO
(Cartagena)

A veces surge un ronquido rompiendo el
silencio de los dioses.
Me veo fuera de casa y mi padre;
si el Islam garantizara salvarme
danzarían en círculos,
sólo mi cuerpo y mi oración

Pero ya ven
no hay un Dios tan celoso
como el mío
que me obliga
a despertar desnuda y sin pecar
porque no hay derecho a fornicar
aunque el cuerpo fuera
una esponja del deseo

**
Ajena a todo lo que no me pertenece
te busco
me reconozco encadenada al bosque
al soliloquio de la noche
rompiéndome en dos pedazos.

La  doble
la intrusa que se fustiga al comer y al caminar
luna
no sabe desnudarse al pie de la cama
ni quiere aprender del kamasutra
ni recitar poemas de Bécquer al oído
luna se muere
como el ora-culo de la abuela



8. IVONNE DURÁN
(Cartagena, murió en 1994)


TO JIM MORRISON

Visible sin perder tu morada
ves nacer sol y luna en tu corazón
navegas el inconsciente
ascendiendo desiertos
vas eyaculando estrellas: nacen mundos
un caleidoscopio se asoma al iris de tu ojo
y el color violeta transmuta cada respiro tuyo
eres arena derramada en la playa de tu espalda
cueces peyote
bebes sangre de rosa en vasija de plata
te miras
reflejas lluvia de cuarzo en espejo de oro
Hoy dices elevémonos
seamos dioses a la maravilla de esta séptima raza


MI CASA ES TUYA

Habito la casa de mi cuerpo
poseo habitaciones  ventanas  los patios
mi casa es tuya cuando llueve se moja  se seca con besos de sal
amanece mi casa dormida
se despereza con escoba y trapero
mi casa es tu casa invitación permanente fiesta inagotable
tejado de rotos por donde penetra el ojo de Dios
mi casa es tu casa distintos pisos visitados por música
arena anochece
mi casa se enciende y vuela como una vela


POSMODERNIDAD

Si fuera actriz
actuaría con mi corazón sangrante en la pantalla
desnudaría mi cuerpo de su piel
expondría mi alma al público
lloraría lagrimas saladas hasta ahogar las penas del
espectador
cantaría: a mí me gusta este mambo loco

**

Lo que el viento lleva regresa en negras pinceladas
obscureciendo cielos
levantando olas
lo que el viento trae
semillas africanas  simientes de agua
oficios delirantes de amor
lo que el viento deja vaguedades caminos por recorrer
canciones en estaciones de bus
y unas ganas locas de volar.


ELEMENTOS

Para el cielo bendiciones
para la tierra canciones bucólicas
para el agua baños bebidas y besos
para el aire suspiro a la puerta de un colegio
y para ti, fuego, todos  mis abrazos.
Conjugados somos caleidoscopios
hacemos parte de tu cuerpo
ordenamos mezclamos la vida
bellos somos como pájaros al viento
¿nos has sentido alguna vez en tu sueño?


9. LEILA VEGA
(San Juan Nepomuceno, 1971)


OLVIDO

Anoche
conocí tanto de ti en la oscuridad
que a la luz del día
no te recuerdo


NOCHES

I

Si vieras Oscar
con ojos de nueve años
noches pobladas
de ángeles y hadas
¡Que fácil fue ver el mar!
bastó ir al cerro
bajo la luna llena;
al son del viento
las hojas del platanal
eran olas del mar
en la montaña.

II

En la oscura noche
el ángel jugaba
esparcía como luciérnagas
semillas de estrellas
en el camino.

III

A las diez de la noche
el arroyo duerme
quizás mecido por hadas
al compás de maracas.

IV

Casi olvido la noche
en que le fue dado
a Abraham el alfabeto
para escribir mi nombre
en las estrellas.


APUESTO A TODO

Lo que me descubre
al gemido, al grito
al sudor de la frente
de las llagas
al fracaso y la victoria
¡Aún vivo!
y apuesto al miedo
que me da la muerte.


Y TENER QUE ANDAR LA VIDA

Cada vez más hondo
vaciándonos hacia el abismo
de un paso a otro paso
en el ir y venir
de un cuerpo a otro cuerpo
y sudar y dejar correr la sangre
donde quizás Dios sueña
y pronuncia la luz-sombra
o viceversa
y saber (con toda certeza)
que sólo el suicida es dueño
al menos de su muerte.


JUANA

Esa mujer que ríe y llora
y sufre viejas culpas
ha vivido todos los amores
y desamores posibles
con la misma sabiduría dice
que las arrugas nos salen
por los ojos y la boca
nos crecen en el pelo
y en las manos como raíces
pero siempre lo primero
que se nos arruga
es el alma.


10. MAYRA MENDOZA
(Cartagena, 1955)


NO QUIERO SUS ODIOS, NI SUS TRAICIONES

Lo quiero puro, lo quiero alegre:
severo, triste, gallardo y limpio.
Callado paño seré a su lado,
dormida entonces y abandonada.
Soy la historia, soy la lluvia.
desamo en la verdad y floto inerte.
soy estribillo de canto culto.
Ya no imagino unos ojos verdes,
tampoco azules pues ven igual.
ya no persigo el amor eterno,
vulgar extremo, mediocridad.
Plácida poso sobre la aurora.
soy un ripio, no tengo dientes.
soy tan ácida y dulce.
soy la muerte.

**

                           "no es que pretenda tocar con las manos el cielo"
                                                                                                 Safo

No sé, no sé, no sé qué me pasa.
no tengo argumentos, no hay rezos que valgan.
hay un maldito inquilino dentro de mi estaca.
ya no paga arriendo, ni siquiera se baña, come
y me carcome las entrañas.
Estoy en ese punto en el que ni Melquiades
podría regresarme a la esperanza.
El punto del destello en que las trinitarias siguen floreciendo
y hay más mariposas que en el propio Macondo.
Me falta comer cal, vestirme de negro y echarme a la pena,
creer que ya está muerto el tunante en la niebla.
________________________________________
©    Eva Durán (Selección)

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IV - Número 14
Julio-Agosto-Septiembre de 2003

SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA
ISSN: 0124 - 9290

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

El URL de este documento es:
http://lacasadeasterionB.homestead.com/v4n14muj.html