El doble sentido de la dominación en los cuentos de Marvel Moreno
John Ariza de la Rosa Geisel Coronado Hernández Elvira Urquijo de Moya
Este trabajo fue realizado en el Seminario sobre la cuentística de Marvel Moreno (Primer semestre de 2003, curso noveno de Lenguas Modernas), orientado por el profesor Manuel Guillermo Ortega, dentro del Proyecto de Investigación aprobado por COLCIENCIAS, en convenio con la Universidad del Atlántico: "El Cuento Caribe Colombiano: Historia, Poéticas e Identidades Socio-culturales".
"Los hombres son un mal necesario", parecieran gritar sumidos en total y constante silencio los personajes femeninos de la narrativa marveliana. Estas voces calladas parecen corroborar esa "complicidad" de la que habla Bourdieu al referirse a la violencia simbólica y el habitus (1). Así es el mundo de la mujer en Las fiebres del Miramar, tercer libro de cuentos de la escritora barranquillera Marvel Moreno. Son relatos que ilustran de la mejor manera, la relación marido/esposa, en cuyo interior, se podría pensar que la agresión se concibe en términos de bilateralidad, es decir, como un tipo de violencia que se da en doble sentido, tanto por parte del macho como por parte de la hembra retratados por Marvel Moreno en el libro mencionado. ¿Por qué no hablar de una dominación femenina si las brisas que esparcen cual epidemia las fiebres del balneario Miramar, dejan sentir o entrever que la hastiante dominación masculina allí presente no eclipsa las demandas femeninas en cuanto a responsabilidad conyugal se refiere? ¿Podríamos hablar acaso de una violencia simbólica de tipo erótico?
En El Segundo Sexo, Simone de Beauvoir plantea la ingenuidad del hombre al pensar que puede someter fácilmente a la mujer. "El marido impondrá a su mujer una opinión política, pero no modificará sus convicciones religiosas ni destruirá sus supersticiones" (2). Para el caso, el cuento "La maldición" es el mejor ejemplo. Allí hay mujeres que pasan por alto las órdenes de sus maridos, al solicitar los servicios de la vidente Vera (3). Pero ¿qué hay de las relaciones de poder inscritas en la sexualidad de la pareja? Las muestras más claras de lo que hemos considerado "dominación sexual femenina" se hallan, de una forma más explicita, en los relatos "El revolver", "Mujeres, ¿han dicho mujeres?" y "La hora del gato". En este último, la apremiante necesidad del marido en su eyaculación precoz es llevada hasta el extremo. En este sentido, sería tal vez arbitrario afirmar que esta dominación es la consecuencia del instinto animal que la testosterona hace primar en los hombres. No obstante, bien podría ser el resultado de un trauma de infancia, lo cual explicaría las ideas de incesto y violación que en las obras de Marvel Moreno adquieren un nivel de isotopías que evidencian, desde luego, una conducta sexual anormal del individuo. Robándole a la psicología una más clara explicación, tenemos que "Los que tienen imágenes negativas de sí mismos emplean la violencia contra las mujeres como un medio de afirmación de su poder personal". Por lo tanto, "La violencia es la expresión de la fragilidad masculina" (4). Sin embargo, ¿cómo podríamos relacionar los tipos de dominación ya planteados? ¿Serán estas formas independientes del poder?
En "El revolver" (5), fuimos testigos de la reconquista que emprendió Ana María de Caicedo al ver casi perdido a su verdugo, el hombre que pese a su poder de engaño y sus maltratos, ella deseaba mantener a su lado, por lo que se compra una ropa insinuante. Así, se convierte en victimaria y víctima al mismo tiempo, pues al vestir unas vistosas ropas íntimas, compra una clara herramienta para dominar a su marido, quien en efecto se deja extasiar con las mieles del amor no reprimido que le ofrece su esposa. Con ello adelanta igualmente su propia dominación pues un cambio en la actitud de su marido debido a un factor externo no significa, como bien lo dice Bourdieu refiriéndose al habitus, que sea "posible un cambio en el orden social establecido" (6).
En cuanto a las mujeres en "O.R.L" (7), todas ellas parecen estar más en un cementerio, padeciendo la ausencia del hombre amado, que en la sala Jackson de un Hospital. Así, dejan ir sus propias vidas, cuyo único sentido se reducía a la compañía del macho dominante. ¿Cómo explicar entonces la posibilidad de que la dependencia afectiva sufrida por las féminas marvelianas, dentro de los cuentos en estudio, sea el abono que hace florecer el poder físico y simbólico en sus hombres? Pues bien, no existe mejor elemento para hallar la respuesta a este interrogante que el concepto manejado por Marvel Moreno sobre la familia.
Siendo siempre el pintoresco retrato de un "matrimonio bien", las familias que figuran en los cuentos de Marvel Moreno, tienen un sello propio, la marca alienante de la aprobación o desaprobación social, así que casadas por razones alejadas del amor y cercanas al interés y el despecho, estas mujeres se insertan en las filas de la dominación. No obstante, esto podría obligarnos a pensar en quién sería en realidad la víctima, ¿la mujer?, ¿el marido?, ¿o tal vez ambos en la fétida sociedad en que conviven? Freud, en su libro Sicología de las Masas, dice al respecto que en las personas, la "conciencia individual" se traduce en una "angustia colectiva" (8), lo cual contradice en buena parte los planteamientos de Bourdieu, quien asegura que la asimilación de un algo por un alguien obedece más al habitus que a la conciencia (9). De una u otra manera, el llamado sexo débil desea ser amado a plenitud, pero tal como lo expresa el periodista manizalita Eduardo García, en su ensayo titulado "Marvel Moreno y las narrativas postmacondianas", "solo los homosexuales, las hetairas o los solterones neuróticos escapan al destino de ser marido y esposa, padre o madre [...]. La sociedad requiere de ese espacio-prisión que es el matrimonio para reproducir sus propias estructuras autoritarias" (10). Los vínculos afectivos son dejados atrás por los intereses particulares de los cónyuges, quienes temen perder la estabilidad o aceptación social que resultan de una buena fachada familiar, razón por la cual, aún siendo infieles, continúan juntos ("Las horas del gato", "Las fiebres del Miramar", "El revólver" y "La maldición" pueden dar fe de ello), fortaleciendo de este modo una complicidad que además de recíproca, es, a todas luces, enfermiza.
Ya sea por evitar el estigma social del abandono, la mera psicopatología del masoquista o el habitus de la violencia simbólica, según Bourdieu, las mujeres y hombres que liberan y encarcelan al mismo tiempo las letras de la literatura caribe de Marvel Morreno, aceptan la dominación a la que son sometidos, en pro de la conveniencia individual, lo cual se proyecta tantas veces en los cuentos señalados que solo sirve para confirmar la realidad de la escritora: Marvel "sentía y no dejó de sentir angustia ante la capacidad del ser humano para convertirse en verdugo o en víctima" (11).
"Las mujeres distan de ser víctimas pasivas; por ello a menudo invocan en su propia defensa las coacciones que la virilidad estipula para ellos" (12), precisa Vásquez en su texto sobre las teorías de Bourdieu. Ello nos parece el juicio más acertado que podemos ofrecer para con las reflexiones de Marcel Moreno sobre la dualidad de sus personajes reales o ficticios. Después de todo, no solo de pan vive el hombre. ¿O deberíamos mejor decir la mujer?
NOTAS:
1. Marvel Moreno. Las Fiebres del Miramar: Cuentos Completos. Bogotá, Norma,2001, pág. 367. 2. Jorge Corsi. Violencia Familiar. Buenos Aires, Paidós, 1994, pág. 134. 3. Marvel Moreno. Op. Cit, pág. 375. 4. Francisco Vásquez García. Pierre Bourdieu: La sociología como crítica de la razón. Madrid, Montesinos, 2002. 5. Marvel Moreno. Op Cit, pág. 400. 6. Francisco Vásquez. Op. Cit., pág. 162 y 174. 7. Marvel Moreno. Op. Cit., pág. 378. 8. Sidmund Freud. Psicología de las Masas: Obras completas. Madrid, Biblioteca nueva, 1981, pág. 2.567. 9. Francisco Vásquez García. Op. Cit., pág. 158. 10. Eduardo García. "Marvel Moreno y las narrativas post-macondianas". En: Revista Literaria Gaceta. Edición No 41. Sep/Dic 1997, pág 48. 11. Jaques Girald y Fabio Rodríguez. "La obra de Marvel Moreno". En: Revista Dominical de El Heraldo, mayo 10 de 1998. 12.Francisco Vásquez García. Op. Cit., pág. 175. ________________________________________ © John Ariza de la Rosa Geisel Coronado Hernández Elvira Urquijo de Moya
LA CASA DE ASTERIÓN ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios Volumen IV - Número 14 Julio-Agosto-Septiembre de 2003
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO Barranquilla - Colombia
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