DAíNA CHAVIANO
Y EL HUMANISMO
DE LA CIENCIA-FICCIÓN LATINOAMERICANA

Antonio Mora Vélez

          1. Marco conceptual

          Varios autores latinoamericanos  de ciencia-ficción (1) sostienen que en este continente el género debe experimentar su propio derrotero, bien diferente  en el contenido y en la forma  del anglosajón o el de otros países con un marco común  de alto desarrollo científico y tecnológico. La escritora cubana Daína Chaviano, autora  de la novela Fábulas de una abuela extraterrestre (2) y de otras obras  de ciencia-ficción ampliamente  divulgadas en su país, comulga con este enfoque,  en la teoría y en la praxis literaria, como se desprende del análisis siguiente.

          Entre las narrativas fantásticas y de ciencia-ficción  hay, según algunos tratadistas de vieja data, una diferencia de fondo basada en que lo incomprensible y lo inaceptable avalan el manejo de lo fantástico, en tanto que lo racional y lo verosímil, desde la óptica científica, respaldan el argumento de la ciencia-ficción. Durante mucho tiempo se creyó así. Hoy, por fortuna para los lectores latinoamericanos de este tipo de literatura, son cada vez más numerosos los autores y críticos que estimamos que tales diferencias han sido borradas por la ciencia y que definimos a la ciencia-ficción como la literatura fantástica contemporánea; y la razón del aserto estriba en que la ciencia de hoy es más fantástica que la mejor de las viejas fantasías literarias. Los mismos afirmamos también que ella (la CF) "representa la forma de la mitología de nuestra época"  (3) y que en los mitos y leyendas del pasado tiene el escritor un material inagotable de inspiración, aparte de que la absoluta libertad de que dispone, según los patrones estructurales del género, le permite ser un creador de  nuevos mitos.

          De otra parte, en nuestra América, la ciencia no produjo desde  los orígenes del capitalismo la generalización del pensamiento racional que fue característico  de los países en donde la burguesía  transformó radicalmente el orden feudal. Por esta razón, coexisten entre nosotros las concepciones mágica y científica del universo que le permiten al escritor de ciencia-ficción el manejo de la analogía que existe entre ambas y que constituye uno de los elementos tipificadores del género en América Latina. Y no resulta casual encontrar ese entrelazamiento de las dos formas de pensamiento en los textos de un autor latinoamericano.

          Hay que tener en cuenta, además, para comprender a la narradora que nos ocupa y en gran parte esto es efecto de lo anterior, su cosmovisión personal que la hace creer en esas potencialidades  inagotables de la imaginación y en las limitaciones dogmáticas de la ciencia positivista que solo acepta la facticidad. Para Daína Chadiano, más en la línea del llamado realismo fantástico, " todo lo imaginado puede ser real" (4).

          2. La trama

          La novela Fábulas de una abuela extraterrestre está concebida y escrita de conformidad con tales presupuestos teóricos: Magia, imaginación sin frenos, una ciencia fantástica y un nuevo mito, el de "las fronteras " de alto contenido humanístico, y con una fuerte carga ideológica que ponen de presente las calidades no solo literarias sino personales de la autora.

          Los zhife, habitantes del planeta Faidir, construyeron unos talismanes --la piedra y el espejo-- con los cuales podían abrir las fronteras entre los mundos y viajar en todas las direcciones del espacio-tiempo; los jumene, alienígenas por accidente, intentaron su utilización para regresar a su tierra, pero  Semur, jefe zhific, cerró las fronteras y entregó los talismanes a los brujos de Rybel, quienes  a su vez los transmitieron por separado  a los  Silfos, pobladores del planeta, y a los sacerdotes del palacio de Ciso, para evitar el uso desmedido de su poder. Con esta medida generó una enemistad ficticia entre zhifes y jumenes, alimentada por la mentira, la cual terminó con la aparición en escena de los personajes centrales de la novela.

          Ellos son Ijje, hijo de Semur y heredero  de su poder mágico, y quien logra la recuperación de los amuletos para Faidir, con la ayuda de Arlena, joven astronauta jumene perdida en Rybel; de Soio (el Merlin del rey Arturo ), de los gemelos Miruel y Tiruel,  y de Ana, joven habanera del siglo XX, escritora y aficionada a los temas de parasicología.

          Los personajes anteriores son seres física y espiritualmente diferentes pero todos ellos guiados por ideales que responden a las particularidades de sus respectivas sociedades y en los cuales marcadamente sobresalen los valores éticos que informan al humanismo y que hacen posible el entendimiento y la solidaridad entre los pueblos. Actúan en espacios y en tiempos propios y distantes de la evolución social: Nuestra tierra, en el siglo XX y en la era de los Celtas; Faidir, en los estadios intermedios de la civilización pero con la organización comunitaria de los tiempos primitivos y con un pueblo dotado del poder de los presentidos, y Rybel, en la edad media y habitado por seres de piel translúcida ("Si hay dioses mortales, los Silfos son su representación"), los cuales eran perseguidos por sacerdotes que se  decían depositarios de la sabiduría de los primeros brujos  pero que no habían hecho más que deformar "los principios de alguna ciencia secreta, disfrazándola de superchería".

          No es atrevido deducir de ,la trama de la novela una caracterización de la sociedad contemporánea. La civilización es obra de todos  y no de una  persona, de una nación o de un sistema político. Todo lo que  la comunidad internacional alcanza cuenta con el recurso de los pueblos del orbe sin distingos de raza, formación económico-social o nivel de desarrollo. Lo que nos ocurre aquí tiene íntima relación con lo que ocurre en otras partes. Estamos, pues, condenados a la interdependencia si queremos conservar esta estrategia de la solidaridad que es la sociedad humana. Nada más ajeno al espíritu humano, al progreso --la tendencia natural del hombre-- que el aislamiento, el cierre de las fronteras.

          3. La estructura

          Uno de los mejores logros de la obra es su estructura original. Tres historias paralelas discurren por las páginas del libro, entrecruzándose en diversos planos de la realidad y del sueño, como si entre éstos no existieran mayores distancias. Son narradas por Ana y por Desza, la abuela de Ijje. La primera cuenta la vida de los zhifes de Faidir (Ijje, Desza, Semur...), y la segunda, las aventuras de Arlena en Rybel, en busca de los amuletos. Ijje sueña con Arlena y Ana, y la abuela le dice que ambas historias tienen una relación que él debe averiguar. Ana ignora al principio que la novela que  escribe ocurre en verdad en otra dimensión pero sueña con Arlena, su alter ego en Rybel, y con Soio, y contempla a Semur, gracias a sus poderes mentales. Soio observa en su bola de cristal a Ana y Arlena, y vincula  a la joven habanera al gran desenlace que se inicia en Rybel. Ana recibe la esfera --el transmisor universal-- y el circuito de unión mental que se genera con los talismanes en poder de Arlena, devuelve  a los personajes a sus correspondientes lugares en el espacio-tiempo, y la piedra  y el espejo a sus legítimos dueños.

          El recurso de hacer coincidir la imaginación de la escritora Ana y de la abuela Desza con lo que ocurre en Faidir y en Rybel, vale decir la fantasía con la realidad, tiene un mayor alcance en las Fábulas..., de Daína, porque no se limita al aspecto formal de colocar a los personajes a escribir las anécdotas, o a contarlas, sino que se mete en honduras epistemológicas cabalmente explicadas en el siguiente párrafo:
 
          "Si mis ideas existen dentro de mi mente  y mi mente existe  dentro del universo, ¿cómo  tan enorme vasija no podría  reproducir,  en algunos de sus extraños  accidentes evolutivos,  los limitados  pensamientos de mi imaginación?" (5)

          Ana, el personaje,  no solamente  es el doble en otra  dimensión de Arlena. Es Daína Chaviano escribiendo la novela  por encargo de sus personajes desde esa dimensión  en donde éstos  dejan de serlo  para ser tan reales  como nosotros. Así, la novela  es el testimonio  y al mismo tiempo la materialización  de una fantasía realizada. Los sueños de una mujer que son, por identidad, "los sueños de toda la especie", los anhelos de libertad y de fraternidad de toda la humanidad. Para Daína no es de buen recibo la frase: "los sueños, sueños son". Para ella  el hombre que no es capaz de soñar  es un ser restringido, limitado  espiritualmente, incapaz  de captar  la realidad  en toda su complejidad. No podría  ser científico, filósofo ni mucho menos  artista porque, como lo dice Ana, "la realidad es más compleja  que todos los hechos  destinados  a subsistir" (6). Y los sueños, está dicho, no se limitan a reflejar la realidad. La crean.

          4. Esoterismo  y cosmovisión

          Lo esotérico es la expresión de lo fantástico en la narrativa de ciencia-ficción de Daína. Este elemento  de fundamentación  de la trama,  complementado  con la visión  cosmológica, es la armadura  científica que la autora  utiliza para darle  verosimilitud  a su historia. Y la razón  de este otro recurso ingenioso está en que  la mundivisión esotérica  existió primero  como reducto  científico de una civilización superior  extinguida y en que la filosofía  natural está más cerca de la ciencia en la medida en que se atreve a desplegar las alas de la imaginación.

          En la novela que comentamos y en relatos anteriores de la autora, abundan referencias a seres como los brujos de Rybel, más expertos en el manejo de las fuerzas de la mente que de los instrumentos  y máquinas creados  por ellos. Pruebas  de iniciación,  números cabalísticos, templos, amuletos mágicos, dólmenes y menhires edificados  por dioses,  flores sagradas que captan  los cambios cosmogónicos y la identidad  Hombre-Cosmos, son otras alusiones de inconfundible procedencia esotérica.

          Para Daína el cosmos como totalidad es múltiple, inagotable y cíclico. El nuestro es apenas  uno de los infinitos universos posibles  y es, como todos ellos, finito y temporal, a diferencia  de la Totalidad, de lo Absoluto, que es eterno. El viaje por el espacio  es simultáneamente un periplo  por el tiempo (Einstein). El pensamiento,  como diría  Spinoza, es atributo  inseparable  de la materia. Los genes  son los mensajeros  del pasado;  por ellos el hombre puede reproducir  los hechos  perdidos  en los túneles del tiempo. Y así  ocurre entre los seres alados de Faidir. Gracias a la memoria genética, Ijje recuerda los acontecimientos del pasado Zhific y descubre el papel que su padre le había reservado.

          Otra de las tesis esotéricas de la novela es la de que es posible el viaje hacia otro universo apelando a la "energía proveniente del pensamiento no-racional" (intuitivo) (7). Según Rita (confidente de Ana en la novela), la materia posee la cualidad  de proyectar  su energía  hacia otra dimensión. Y  lo mismo puede  hacer el hombre con su pensamiento, adquiriendo  conciencia  de que éste es un fragmento del espíritu  del cosmos, que no es otra cosa  que el otro polo energético, esencial e interno de la Totalidad. Tal posibilidad se acrecienta  y se hace  verosímil porque Faidir, según Daína,  está cerca  de Ana, en algún lugar de su alcoba  "por donde en ciertas noches, brota esa luz que todavía suele alumbrar el bosque rojo" (8).

          Los talismanes  --la piedra  y el espejo-- simbolizan  el pasado y el futuro, el movimiento del cuerpo  pensante  en la línea cosmológica del tiempo (S. W. Hawking). La esfera  que los integra  es símbolo de la sabiduría, de la evolución  cósmica  y del poder   superior subyacente  ("el oculto corazón  de la materia"). La conjunción  de los tres objetos mágicos   es la llave que abre  las fronteras  de los mundos,  el puente de acceso a otras dimensiones. En el momento  de esta trinidad  sagrada,  el pasado,  el presente y el futuro se confunden. Así puede Ana hablar  con su antepasado neolítico, y Semur,  hacerlo con Ijje, quien nació  cuatrocientos años después.

          La verdad está allí, en la comprensión de esa dialéctica. Conocer la tendencia y naturaleza de la evolución cósmica es conocer al hombre y su misión propagadora  del pensamiento, y es comprender  también que aquel no es centro, ni alfa ni omega sino resonancia.

          5. El humanismo crítico

          Si el arte asumió, como lo afirma el ensayista e historiador Eduardo Pastrana Rodríguez, el papel  de la ciencia en América por la casi inexistencia  de ésta en los albores de nuestras naciones (9), y la ciencia es crítica  por naturaleza, la ciencia-ficción, que es el lugar  donde los ríos de la ciencia  y  el arte confluyen, es doblemente crítica en estos países  situados  al sur del río Grande.

          En  la novela  Fábula de una abuela extraterrestre, el mensaje humanista  y las manifestaciones  de inconformidad  tienen su campo. Los  personajes  centrales tipifican  conductas implícitamente críticas: Ana es el deseo de ver más allá del velo  que lo cubre todo; Arlena, que es su otro yo, es la voluntad del cambio; Ijje es la fuerza  y la creatividad  de un ser que mira  hacia el pasado  para redefinir el futuro.  Todos ellos encuentran  en la sabiduría de Soio, el fundamento  para la acción. Y se comprometen en un cosmopolitismo  libertario  que conduce  a la apertura  de las fronteras.

          Daína Chaviano cree en el hombre, en su libertad y en sus posibilidades.  ("Soy libre y tengo corazón [...] mi cuerpo  es vasto y puedo comprender otras actitudes. Mi mente  es infinita y me lleva a la infinitud.  No ceso de pensar. Tampoco  olvido el pasado;  por eso miro al futuro [...]"). [10] Para ella la gran  estrategia del ser pensante  es la imaginación  y su gran fuerza  es el amor. La magia  de la abuela  Desza es "magiamorosa" y no en balde  Ana sueña  con un futuro  que sea "una mezcla de Marx y de los dulces  marcianitos de Ray Bradbury" (11) o lo que es igual,  una mezcla  de economía  y de poesía,  de realidad  y de sueños, de socialismo y libertad.

          Pero no se trata del ser humano como abstracción. El hombre de Daína  es el hombre real del mundo  contemporáneo, con sus conflictos  y sus metas; es el cubano  de hoy enfrentado  a la crisis de un sistema  y al despotismo de un régimen político que no le permite  proponer  alternativas. Por ello dice: "En mi boca caben  todas las palabras (porque)  no es delito opinar en contra de las mayorías  si eso se hace con la intención de dar solución a un problema" (12).

          Toda la novela es una propuesta  cifrada  de solución a la crisis. Abrir las fronteras, no es Rybel sino en Cuba, es reconocer  el fracaso del modelo y salir en la búsqueda  de soluciones no dogmáticas. Unir los talismanes  en la esfera  es ver con los  ojos de la razón la tragedia  en el espejo y retomar la rebeldía,  para encontrar la salida.

          6. Obra de síntesis 

          Daína  Chaviano ha recogido en esta obra que comentamos, los principios estéticos y filosóficos en los cuales  cree y que aparecen  dispersos   en  sus relatos  anteriores. Destacamos  de entre ellos el papel  que les asigna  a los sueños  en la vida de los hombres  y el de los escritores  como guardadores de los tesoros de la inteligencia  en los tiempos   de catástrofe  ("La Granja")  y el tema de origen  de los mitos  y la función mitificadora  de la  literatura latinoamericana de ciencia-ficción, que cumple un papel  esperanzador, despertador de responsabilidades, optimista en la superación de los obstáculos ("La dama del ciervo"). [13]

          El tema del amor es, obviamente, una constante,  tratándose de una literatura que explora  perspectivas  de superación. El amor --según Daína-- redime  con sus esperanzas  el terrible  epílogo de una sociedad  destruida, muerta ("Xadia y Num") y es "el rasgo distintivo de toda inteligencia,  no importa  cuál sea su aspecto  externo" ("La cripta de fuego").  Y es que los héroes de la narradora cubana son seres movidos por una profunda  fe en el amor  como forma universal  de relación  entre los hombres,  según la vieja y hermosa  sentencia  del joven Marx. En uno de sus mejores  relatos ("Amoroso-planeta"), [14] el amor  entre seres de apariencia  disímil  pero hermanados por el pensamiento,  demuestra  que el Hombre, el ser pensante,  en cualquier  latitud del universo, es más grande  cuanto más gruesa es la "Lámina" que representa  al espíritu en el "Weltstoff" teilhardiano. Igual  exaltación de este sentimiento  encontrarnos  en la novela "Un hada en el umbral de la Tierra", (15) su anécdota  es una oda  a la imaginación, al poder de la fantasía, al pensamiento  que es capaz de inventar la realidad para realizar el Amor.

          Fábula de una abuela extraterrestre es un valioso  aporte  de Cuba al desarrollo  de la ciencia-ficción  universal.  Con esta novela, la notable escritora  cubana Daína Chaviano describe  poéticamente  --Símbolos, imágenes y lenguaje-- la realidad  de su país; aborda  la ciencia ficción  de un modo específicamente latinoamericano y se coloca a la vanguardia de esta fascinante  modalidad literaria en nuestra América.

          NOTAS:

(1) "CF latinoamericana". Entrevistas. Revista Plural No. 163. México, abril de 1985.
(2) Daína Chaviano. Fábulas de una abuela  extraterrestre. La Habana,  Editorial Letras Cubanas,  1988.
(3) Michel Butor. La crisis de desarrollo de la CF.  Barcelona, 1953.
(4) Daína Chaviano. Op. Cit.
(5) Ibíd.
(6) Ibíd.
(7) Ibíd.
(8) Ibíd.
(9) Eduardo Pastrana. "Darío Recobrado". Cali, Imprenta Departamental del Valle, 1986.
(10) Daína Chaviano, Op. Cit.
(11) Ibíd.
(12) Ibíd.
(13) Daína Chaviano. Historia  de hadas para adultos. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986.
(14) Daína Chaviano. Amoroso planeta. La Habana, Editorial Letras Cubanas, La  Habana, 1983.
(15) Daína Chaviano. Historia de hadas para adultos.
________________________________________
©   Antonio Mora Vélez

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen IV - Número 14
Julio-Agosto-Septiembre de 2003

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
Barranquilla - Colombia

El URL de este documento es:
http://lacasadeasterionB.homestead.com/v4n14daina.html