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El oasis poético de Meira Delmar


Ariel Castillo Mier
Universidad del Atlántico



          Al margen de la galería y del bullicio de la vida literaria, a partir de una cuidadosa música ceñida con frecuencia a formas tradicionales --soneto, romance, décima o copla--, Meira Delmar ha ido configurando un mundo poético personal, si bien fiel  a la estética que nos legaron los modernistas hispanoamericanos, desgastada y diluida entre nosotros por la pereza piedracielista del capitán Carranza.

          Construido a partir de la concepción neoplatónica del amor, el universo poético de Meira Delmar ha evolucionado de manera sutil desde Alba de Olvido (1942), libro primerizo, revelador de un orbe un tanto ajeno, lleno de ecos de autores --Bécquer, Silva, Darío, Juan Ramón--  ante los que adopta una actitud reverencial pasando  por Sitio del amor  (1944) en que la poesía halla su centro, el corazón, Verdad del sueño (1946) cercano al piedracielismo (excepto en la presencia auténtica del mar) con sus pastiches del Lorca romancero  y del Alberti de las coplas de Marinero en tierra y de los sonetos, con Secreta Isla (1951), arribó a la madurez de una voz propia, independiente de sus maestros y contemporáneos hasta
Reencuentro
(1981), poemario que registra un cambio en la forma y en la voz, despojo verbal, presencia de prosaísmos, aparición de una voz que duda, que ríe, más compleja, menos soñadora, y se interna en el asombro de la ciudad, con una incesante angustia no dicha, encarnada y constante en el extravío (no la pérdida) de la armonía y se atreve a registrar lo erótico ("Caracola") y el heroísmo histórico ("Elegía de Leyla Kháled").

          Dividido en dos apartados., "Presencia y ausencia del amor" y "El mar cambió de Nombre", Laúd Memorioso (1995), marca un doble movimiento al interior de la obra de Meira: continuidad y cauto cambio. El primer apartado constituye una suerte de navegación de regreso por las huellas borradas del recuerdo, nueva mirada a la rosa invencible del arduo amor, balance vital, vuelta de vista sobre sus anteriores sueños y obsesiones, reescritura con una voz mucho más concisa y esencial, impregnada, aunque no ensombrecida, por la conciencia de la muerte. El segundo, liberado de las formas cerradas, canónicas, señala la incorporación de nuevos territorios, la mitología, el arte, la literatura, nuevas experiencias del paisaje, la reflexión sobre la palabra ("Casidas de la palabra") o el ahondamiento en el mundo de los ancestros vislumbrados en el poema "Ayer". De Reencuentro.

          Los dos apartados, sin embargo, están unidos por una visión de la poesía como canto y celebración, ámbito de una selectiva belleza, comunicación, y a partir de la metáfora del drama de goces y sufrimientos del corazón; por un siempre sosegado temple de ánimo que nos lleva desde el alma luminosa del gozo hasta la sombra del dolor y del imposible olvido, sin incurrir en la efusión espontánea, cruda; por una serie de imágenes recurrentes --el mar, la sed el cielo, la rosa, la lluvia, el viento, el sol, el aire, el relámpago, el azul, la primavera, la nube.  Cargadas de simbolismo y al servicio de una visión del mundo concertada con los ritmos secretos del cosmos; y por un cabal conocimiento y dominio de la palabra y sus mecanismos que contribuye a la creación de un cosmos autónomo y singular.

          Oasis en el desierto lleno de tenderetes en que se quiere convertir a Barranquilla, la obra y la personalidad de Meira Delmar constituyen un ejemplo de lealtad al llamado de la poesía, desde la ceremonia inicial de quitarse el nombre de pila --Olga Chams--, y cambiarlo por otro (aventurero, errante, como Sindbad, su antepasado) mucho más acorde con su imaginación oceánica --Meira Delmar-- para realizar su vocación poética, en un ámbito cultural cerrado a la presencia femenina y siempre indiferente a todo aquello que, como la creación artística, no genere un lucro capital, hasta el reciente reconocimiento nacional a su oficio de poeta por la Universidad de Antioquia, al otorgarle el Premio nacional de Poesía.
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©   Ariel Castillo Mier

LA CASA DE ASTERIÓN
ISSN:  0124 - 9282

Revista Trimestral de Estudios Literarios
Volumen III - Número 9
Abril-Mayo-Junio de 2002

DEPARTAMENTO DE IDIOMAS
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN
UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO
BARRANQUILLA - COLOMBIA

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