RETABLO (Poemas)
JAVIER MOSCARELLA
Retablo es el último poemario de Javier Moscarella, publicado en Ciénaga (Colombia, 2002), por el Fondo de Ediciones de la Alcadía de esta ciudad magdalenense. En esta edición de LA CASA DE ASTERIÓN (No. 12), publicamos los primeros veinte poemas de los cuarenta que integran el volumen.
LOS CICLOS QUE GIRAN EN VASTAS ÓRBITAS ME HAN TRAÍDO DE NUEVO
WHITMAN
ASTRONOMÍA
A Alicia
De la mano de mi madre recorrí en la vieja astronomía el universo completo, su inquietante geometría, los planos trazados con sabias esferas y las tenues cortinas de la aurora boreal. Cuando la luna de medio día del Caribe se filtraba por las palmas del techo, del noble libro brotaban los rayos del sol de media noche de Noruega. En una febril película cuyo recuerdo no cesa, aparecieron los antiguos secretos del calendario azteca, la oportuna manzana de Newton y el largo ojo de Galilei. En la fachada de la iglesia de San Juan me mostró los arquitectos supremos : la aurora de la Sierra y el ocaso del Valle de Cienaguas - en el retablo luchaban el Arcángel y el bajísimo -. Descubrí los hilos que unen tantas cosas dispares y las manos que tejen y destejen.
COSMOS
A Doris
La alquimia del fuego y el agua en una rosa roja, la carne de esa rosa desangrándose en el atardecer, el Mar de los caribes superior al producto inalterable de los ríos que fluyen, el Río de la Magdalena contradiciendo la sentencia de Heráclito, las mariposas de abril en la hora arbitraria del amor amor, el reblandecimiento de los cielos anunciando el parto de las caimanas en el Valle de Cienaguas, la tierra tocando la misma canción en el disco de su órbita, estos ojos que son de agua y no pueden olvidar el polvo, el venenoso escorpión arrastrando su pesada constelación, la mano que suelta los dados que van dando tumbos en la mesa de los cielos, el as que gana y pierde, y tus ojos mirando la rosa que renace del agua y del fuego son el principio y el fin del cosmos que me correspondió vivir.
LA VISITANTE
A Carolina
Al pie del estoico monumento de agua que erige el cactus a la luna llena depositan una ofrenda las mujeres de los pescadores: piedra verde que palpita como los peces recién atrapados. La Alta Señora de la Levedad la recoge a la orilla del Mar y usa las sandalias que le dejó la niña-eterna-niña que vigila el faro. Unas manos suaves alisan los mapas celestes y las oraciones de los pescadores que se dirigen a alta mar ascienden por las escaleras de callados temores. Con la precisión del verdugo el hambre lanza las redes sobre los confiados habitantes del Palacio Azul: los ojos agonizantes suplican un rayo de luz a la dadora de vida. La Visitante devuelve al Mar la ofrenda y la vida renace, agradece a la niña su generosidad y hace esta pausa en mis sueños.
EL ANUNCIO
A Giannina
El dragón azul abre sus alas en la noche y una luna muere y otra nace. El dragón rojo lanza sus llamas al amanecer y un sol muere y otro nace. Los dos dragones se encuentran en una hora que no es el ocaso ni el alba: la multicolor madeja rueda por los cielos: saltan frenéticas llamas, abrasadores ojos hieren el mar en un lugar llamado Caribe, sacan al volcán lenguas de fuego, abren en canal la carne del sol, reducen al polvo los huesos de las lunas. El dragón rojo y el dragón azul se confunden en un solo haz de luz, como tus ojos cuando me miran con rabia y con amor. En los cielos y en los corazones los dragones algo muy remoto nos anuncian.
A MI ESTRELLA
A Daniel M.
Desde mi barca escruto a la estrella en la cerrada noche. Guardo la esperanza que en un tiempo donde ya no importen los calendarios, tú y tu descendencia la reconozcan en el variable cielo y la sigan interrogando con ojos menos ignorantes, sin tribulaciones del corazón, y que algún día reciban la respuesta que me está negada.
EL AGUADOR
A Javier Antonio M.
El mar sopesa la luna, aguadeluna, algademetal, equilibra en un hilo al sol, tintadecalamar, caballodecristal. Alquimia de la noche y el día en cada porción de mar que recoges en el cuenco de tus manos pintor de luces en nuestra sombra.
LAS SÍLABAS ORIGINALES
En el cotidiano ejercicio del tiempo resumo la historia sin saberlo. Hoy me propuse caminar con más atención en medio de las obras trascendentales del Creador: saboreo un mango del antiguo árbol que inspiraba el más puro amor a Siddartha, muerdo la semilla de la mostaza sin temer su aroma premonitoria, ahuyento los caimanes que acechan mi barca con la misma oración que repetimos desde hace diez mil años, me recorren todos los ríos al bañarme en la alberca, tus ojos, amor, me recuerdan la esfinge cuyo enigma nunca desciframos. Aprendo las sílabas originales que son la historia del Universo y de cada uno de nosotros.
LA SOCIEDAD
Dios creó los árboles y el hombre los balcones para contemplarlos, Dios creó los pájaros y el hombre los instrumentos para imitarlos, Dios creó el amor y el hombre la poesía para perpetuarlo, Dios creó el mar, el hombre los barcos, Dios creó el cielo, el hombre los aeroplanos, Dios creó el fuego, el hombre los metales, Dios creó al hombre, y el hombre las oraciones para seguir creando a Dios y perpetuar esta provechosa sociedad.
LA ARTISTA
La artista toca una antigua melodía sálmica y la casa se inunda de esencias moradas que rompen los siete sellos del alma, desatan el canto de los pájaros, mecen con suavidad las campanillas del Tíbet. Del cielo caen las gotas de un rocío más dulce que el amor y despiertan una oración olvidada en el altar por el Maestro. La artista acaricia las cuerdas de la estancia, resucita los recuerdos de los que habitamos a la orilla del crepúsculo, regresa las pequeñas cosas a fundirse con el Universo de donde surgieron. La vida toca la partitura que somos tu, yo, esta casa, un horizonte y un sol sin océano en el medio.
EL JARDÍN
Aún sigue entreabierta la puerta del jardín donde descubrí el mundo en los ojos de Susana, la diminuta aya. Los laberintos del agua en el estanque revelaban las inscripciones del rayo en el cielo . En mi sangre aún circulan los globos de azúcar en los que flotaban los mangos. Con las astromelias aprendí la alegría de vivir y en el aroma del jazmín percibí un misterio que no se por qué me sigue inquietando. A través de una rendija en el muro de la memoria escapa el jardín, mariposa vegetal, temblorosa, y fluye la risa de Susana, suave cascada del almendro que habita mis noches, esa otra mitad de mi vida que no aprendí a vivirla. Hoy, después de muchos inviernos y veranos aún percibo la determinación de su voz para alejarme del aljibe - agua viva que atraía la muerte - y del mastín ángeldemonio : dos peligros que me acechan en cada camino que transito. ¿Cuántas veces he regresado a ese jardín para seguir descubriendo mi mundo? Hay puertas que no conviene sellarlas.
XAVIER DE MONTEPIN
A Daniel C.
La fragancia de las bananeras aún circula en la derruida casa de campo. Se percibe un eco de dos niños que juegan con los caballeros de tus cortes. No temen las espadas ni los frascos de polvos letales : saben que tus designios aseguran un camino difícil y un desenlace honroso. El aire detenido recuerda el lejano sudor frío que le propiciaba a los niños las intrigas palaciegas y los secretos siempre violados. El tenue sonido de un beso prohibido, la amistad cocida al fuego blanco, la mazmorra habitada por antiguos dolores, la música de un baile donde todos se espían y la frágil savia de las genealogías fluían de tus historias : yo era uno de los dos niños que las representaba; el otro, mi amigo, ha muerto. Hoy resucita en este poema que no es más que una extensión de tus encantamientos.
EL BAÚL
No podía sacudir de mi cabeza el ruido del mar Walcott
Cuando mi madre y yo huimos de la guerra fratricida en un baúl de cedro y hierro forjado guardó las pertenencias que conformaban nuestro universo : una botella de María Farina con agua del mar Caribe -agua que se agitaba cuando ella la acercaba a su corazón-, una corona de trinitarias blancas y rojas, una enorme caracola rosada para escuchar los sonidos primigenios -a veces yo creía escuchar al sinsonte que el abuelo italiano le había enseñado a cantar Santa Lucía-, y un viejo libro con la historia de nuestros pueblos de piedra y sal. He perdido el baúl y sus tesoros en una batalla de amor. Ahora, en una nueva guerra civil sólo puedo dejarle a mis hijos este poema : una botella arrojada al mar del tiempo por venir, que quizás nunca encuentren, y que si encuentran, quizás también la pierdan.
El SAPO
A Julio B.
En tus ojos de niño de orfelinato adivino al príncipe de un reino azotado por el malvado. Admiro tu determinación para seguir saltando con tu pesado cuerpo en la mitad de la noche buscando el liberador instante donde se alinearán a tu favor los astros : en la aurora brotará una rosa roja y definitiva sólo para ti.
TODAS LAS COSAS CANTAN EN MÍ
El hombre es una nube de la que el sueño es viento CERNUDA
Todas las cosas cantan en mí: las antiguas voces de las sirenas, - algunas sólo me amaron, otras me devoraron el cuerpo y el alma -, el aroma del jazmín estremece lugares profundos que no puedo precisar y en el que aparecen barcos que naufragaron o estaciones con trenes que se quedaron allí dormidos eternamente; la luz del solsticio de verano me alegra la piel, ese umbral de mi ser, y prende una música en mis huesos que me viene de antiguos pastores del Valle de Padula, de negros bailadores de Reggae y de los labios sublimes de Tito cantando como un profeta: en la vida hay amores que nunca pueden olvidarse; todas las cosas cantan en mí, a veces, sin que yo lo sepa, surgen fluidas voces de los pliegues de mi carne haciendo coro con las brisas que desatan una cascada con el roble amarillo y con las lucías y su canto ronco rezo-de-fraile. Voces que encuentran respuesta en algún bosque brumoso, en un parque de luces y rosas o en una ventana que mira el mar, ese lugar oculto de mi geografía que aún no termino de explorar; una furtiva lágrima canta una voz que sólo puede salir del paraíso y no puedo dejar de llorar por todos los amores que han sido tristes en mi vida o en las de los demás - qué importa el amor individual si al final todos bebemos de una fuente única donde muchos rostros se miran sólo para compartir en sus efímeras vidas una imagen de ese inagotable surtidor -; otra voz salta incontenible con la danza de Alexis Zorba y de mis deseos salen amorosas lanzas disparadas por arcos firmes que no me propongo detener, como me enseñara mi Angel mayor que tanto hizo para que yo aprendiera a vivir la vida de una forma distinta a la de los libros, y entonces, por breves instantes mi cuerpo se rodea de acariciantes manos diferentes a las de las sirenas; la concha arcaica que cuelga de mi cuello canta en silencio su viaje estelar, y revela el secreto mejor guardado: la edad del mar; todo canta a mi alrededor y dentro de mí: tu voz, que parece un hálito que acabara de crear el mundo cuando dices flor, es como si la flor apareciera por primera vez ante mis ojos y mis pies atraviesan las tibias moléculas de la tierra, tocan las brasas de su vientre de donde sale la fuerza de tu voz y mantiene en vilo la flor; una sola nota te basta para derribar los muros del conocimiento, las normas inspiradas en el egoísmo, las repúblicas construidas con las piedras de la ambición, recuerda que con unas trompetas fue suficiente para derribar los muros de Jericó y que podemos advertir el paraíso al alba con las campanas de una iglesia ; el sol se levanta y con su música acompaña tus palabras que me sumergen en el secreto del universo: ahora yo canto para ti, para todas las cosas.
ERROR DE CÁLCULO
A Doris
Gracias al error de un genovés en la lectura del sextante y a las imprecisiones de las tablas estelares de un árabe, tú tienes esa sonrisa de negra y me miras con ojitos de india y usas esas hermosas palabras que una vez usó don Quijote y que yo uso ahora para cantarte.
LA MAGA DE LOS SABORES
A Carmen Julia
Dios hizo su enorme mundo de especias y a unas pocas mujeres entregó sus secretos, entre ellas, tú, maga, que en tu fábrica transformas fluidos, colores, vegetales, estaciones, rocíos, flores, corazones, en nuevos aromas en los que yo me asomo con gratitud y respeto buscando alivio para mis fatigas del cuerpo y el alma.
EL ARQUERO
Soy el mejor de los arqueros que aspiran disparar el arco del ausente para quedarse con tu amor. Mi corazón no titubeó ante la puerta del enemigo sitiado y ahora tampoco duda en asaltar tu fortaleza: la luna llena guía mis pasos. No me pidas que haga la prueba del arco como todos los demás quiero que tengas la certeza que el verdadero, el único, dueño del arco soy yo.
EL AMADOR
Pienso, creo, respiro, transpiro, inspiro, canto, pinto, recito, juego, gozo, busco, pierdo, alcanzo, dejo, paso, como, bebo, sueño, duermo, despierto, vigilo, imagino, medito, y sobre todo, amo, soy el amador, luego existo.
LAS SIEMPREVIVAS
A Hugo Q.
Un día decidí enterrar mis recuerdos tristes en el jardín. Con amorosas manos los ungí de aceites del Mediterráneo, de barro fresco del Córdoba, de aromas de naranjos en flor. Con antiguas oraciones los pasé de mi alma al alma del mundo. En el lugar han brotado siemprevivas.
EN LA HABITACIÓN ABANDONADA DEL ARTISTA
Hubiera preferido expresar un reposo absoluto Vincent
La habitación está vacía. Una rama desnuda golpea el cristal empolvado de la ventana. En las paredes hay chorros multicolores suspendidos y en el suelo, pedazos de papel garabateados. ..Jirones de un alma rota. ... La luz se convierte en campos de trigo y en cada espiga adivino las vidas de los seres que amo: a ti, hermano del alma, al mendigo, al médico abnegado, a las damas de la noche, a los locos del asilo. Luz hecha trigo de la que yo, humilde gorrión, sólo tomo unos pocos granos. ... Ya se está terminando el día siete que nos dejó el Señor para terminar su obra y son pocos los elegidos para hacerlo, entre ellos, nosotros los artistas ... Vacío el cajón de sastre donde guardaba mis miedos y lo lleno con colores de mi infancia: ¿soy uno de los elegidos? ... El más grande atributo: el sueño. La mayor desgracia: la tela en blanco. En la mente en blanco sólo cabe la viuda con su traje negro ... En el sueño me visitó el pájaro del alba: traía una llave en el pico - sólo hasta hoy encontré la cerradura ... Los pájaros con el canto tejen en el aire un camino que recorremos sin resistirnos. Hoy escuché un pequeño poema de ese gorrión con las ilusiones rotas que es el poeta y me quedó claro el final de ese camino ... Las hormigas salen una a una lentas a devorar el azúcar que trae la noche: sin advertirlo la luna se ve rodeada por las hambrientas estrellas.
(Para Jorge y Patricia)
....
Qué atroz fue tu sufrimiento Divino Maestro! Para ti elevo esta plegaria: Padre déjame descender un segundo de la Cruz, ver por última vez el bosque de cedros del Monte Ebrón, sentir el corazón vivo de la noble madera y perdonar este sufrimiento tan horrendo de la crucifixión ... ¿Es también para mí esta plegaria ahora que me siento crucificado en el lienzo? ... Con amargura, a los emperadores, al final de sus días les es revelado que por más esplendor alcanzado en la conquista de territorios no habrá poder humano, ni argucia divina, para sostener el imperio. Los amantes saben también esto desde el comienzo y por eso apuran a grandes sorbos el disfrute de las sensaciones conquistadas ... La lluvia con sus largas piernas intenta subirse al árbol y con innumerables pies escala al mismo tiempo las hojas que, rendidas de amor, ceden, yo debo llevar en mis hombros las gotas de la lluvia, que por fortuna es ligera, como una mujer que acaba de hacer el amor. ... En las entrañas del laberinto hallarás esta ciudad y en el centro de la plaza dorada encontrarás mi palacio: un espejo roído por la imagen de amantes que frente a él gastaron su juventud y su pasión, y una llave de hierro para la única puerta por donde solo ingresará el amor que jamás mentirá. .... Miraba sus infinitos ojos luminosos en los que se deshacía el sol del atardecer cuando luchaba por atravesar sus laberintos de ramas y corazones verdes. Me embelesaba asumir este encuentro todos los días desde el balcón: cada vez escuchaba menos sonidos cotidianos, ni la llave goteando en la vieja cocina, ni los carruajes que el progreso hace más rápidos y más ruidosos como si huyeran del mismo diablo -, ni las bandadas de cuervos que encontraban en su corpulento follaje un generoso hotel : nada me sacaba de este hechizo, o casi nada, a veces, una lágrima de un transeúnte lograba romper el diálogo con la eternidad. Otras veces un relámpago llegaba a desordenar el equilibrio que el cosmos había impuesto y como en un obediente regimiento las hojas comenzaban a caer una atrás de otra, tímidamente al comienzo, luego, en oleadas. Seguía una larga pausa, recompensada al final con un olor a savia fresca y con la historia que la noble criatura me contaba: aquí está el relato en esta tela. ... E.D. me envió un boceto con esta nota: Convierto la cera en bailarina: mulata altiva que desafiará por siempre el orgulloso Viejo Mundo. Pronto me haré viejo, mi cuerpo se derretirá como cera que el Creador volverá a amasar y a la que dará mejor uso. La imagen de mi bailarina me sobrevivirá, durará más que el desprecio con el que hoy reciben mi talento. ... Paul pintó una mujer mulata tan bella como la flor del paraíso y un perro rojo como Dios hizo al mejor amigo del hombre cuando aún estaban bajo su protección. Hoy lo echó todo a perder cuando me reveló que "Todo esto no existe" ... Estas mujeres ya no huelen a girasoles recién cortados ni los hombres pertenecen a este mundo: son fantasmas de colores, una pesadilla que dejo en mis telas para siempre. ... Una persona que no está triste ni alegre, y que no tiene prisa apareció hoy en una de las telas: en una mano empuña un mazo de espigas y en la otra la hoz. ... Miro una piedra negra, pequeña, filosa, que encontré en mi paseo al alba: se parece a mi alma que espera liberarse, transformarse en diamante: con mi paleta busco desesperado la salvadora mutación... guardo la esperanza que tú alcances a llegar, rostro enigmático, antes que termine el séptimo día para que me arranques de este estado imperfecto... temo que no llegarás nunca... ... Los cuervos abandonan el gran árbol abaten el color de los trigales, el cielo se torna azul intenso, como el cobalto puro de una enorme y pesada puerta de hierro que no puede abrirse... _______________________________________
© Javier Moscarella
LA CASA DE ASTERIÓN ISSN: 0124 - 9282
Revista Trimestral de Estudios Literarios Volumen III - Número 12 Enero-Febrero-Marzo de 2003
SUPLEMENTO LITERARIO CARIBANÍA ISSN: 0124 - 9290
DEPARTAMENTO DE IDIOMAS FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - FACULTAD DE EDUCACIÓN UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO Barranquilla - Colombia
El URL de este documento es: http://lacasadeasterionB.homestead.com/v3n12ret.html |